Durante años, los taxis autónomos parecían una tecnología reservada a otras partes del mundo. Mientras que ciudades de Estados Unidos y China han ampliado progresivamente los servicios de conducción autónoma, Europa se ha movido con mucha más cautela. Las estrictas normativas y las diferencias de regulación entre países han ralentizado el progreso, dejando al continente rezagado en la carrera hacia la movilidad autónoma.

Ahora parece que eso está cambiando, ya que los gobiernos y las empresas europeas empiezan a dar pasos más concretos para llevar los robotaxis a las carreteras locales.

Pruebas a gran escala

Esta semana, los ministros de Transporte de 17 países europeos unieron fuerzas con la Comisión Europea para apoyar las pruebas a gran escala de vehículos autónomos a través de las fronteras. El objetivo es sencillo: facilitar a las empresas la realización de pruebas y, en su caso, el lanzamiento de servicios de conducción autónoma en toda Europa sin tener que navegar por diferentes conjuntos de normas en cada país.

El acuerdo reúne a países como Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia y Bélgica, creando un enfoque más coordinado para probar la tecnología autónoma. En lugar de proyectos piloto aislados que operan en marcos nacionales separados, Europa impulsa ahora una estrategia unificada que podría acelerar el desarrollo de robotaxis, transporte de mercancías autónomo y otros servicios de movilidad sin conductor.

Según euronews, una de las principales razones por las que los robotaxis han tardado en despegar en Europa es que cada país tiene sus propias normas. Las empresas suelen necesitar permisos y autorizaciones diferentes para cada mercado, lo que hace que la expansión sea lenta y costosa. La nueva iniciativa pretende cambiar esta situación agilizando el proceso y ayudando a los operadores a ampliar sus servicios a más países.

El anuncio llega en un momento en que la movilidad autónoma está ganando impulso en todo el continente.

Lista de espera pública

En Londres, Uber y la empresa británica de conducción autónoma Wayve han abierto una lista de espera pública para futuros viajes en robotaxi, cuyas pruebas se espera que comiencen en los próximos meses. Otros grandes operadores también se preparan para entrar en el mercado británico, como Waymo y Apollo Go.

En otros lugares, las pruebas ya están en marcha o en fase de planificación. Zagreb se ha convertido en uno de los campos de pruebas de robotaxis más activos de Europa, mientras que Madrid, Múnich, Luxemburgo y varias ciudades suizas preparan sus propios programas de vehículos autónomos mediante asociaciones con empresas como Pony.ai, WeRide, Momenta y Apollo Go.

Aunque Europa está empezando a adoptar los robotaxis, la tecnología ya está bien establecida en algunas partes de Estados Unidos y China. Miles de vehículos sin conductor circulan por las principales ciudades, y muchos analistas del sector prevén que esa cifra aumente considerablemente en los próximos años, pudiendo llegar a millones en todo el mundo en la década de 2030.

Europa todavía está a la zaga, pero los expertos creen que la brecha está empezando a cerrarse. Gracias al mayor apoyo de los gobiernos y a la rápida expansión de los programas de pruebas, los servicios comerciales de robotaxi podrían llegar a las calles europeas antes de lo que muchos esperaban.

A medida que la tecnología autónoma pasa de la experimentación a la realidad cotidiana, la cuestión ya no es si los robotaxis llegarán a Europa, sino con qué rapidez.