En estos tiempos difíciles necesitamos algo que nos distraiga de la situación durante un tiempo y que nos ayude a reducir nuestros niveles de estrés. Seguro que sabes leer (¡o no estarías leyendo esto!), pero ¿tu lectura diaria consiste en echar un vistazo rápido a Facebook o a tus correos electrónicos, ojear tranquilamente una revista o buscar en el periódico algo que te interese? ¿O realmente devoras libros?

Hay varias razones por las que es importante leer todos los días, y la estimulación mental es una de ellas. Se dice que mantenerse estimulado mentalmente ayuda a prevenir el avance del Alzheimer o la demencia, y al igual que el cuerpo hace flexiones diarias, el cerebro necesita ejercicio diario para mantenerse activo. Se ha comprobado que los rompecabezas y los crucigramas o los juegos como el ajedrez ayudan a la estimulación mental.

La reducción del estrés es otra razón para seguir leyendo. Nada mejor que perderse en la trama de una buena historia o leer un artículo atractivo para ayudar a reducir el estrés del trabajo o de la multitud de problemas a los que nos enfrentamos a diario, la lectura puede ayudar a relajar y liberar tensiones.

La lectura puede llenarte la cabeza de información -inútil o no-, nunca se sabe cuándo te será útil ese dato poco conocido que has recogido. Nadie puede quitarte esos conocimientos, y no importa la edad que tengas, aún puedes ampliarlos. Incluso me pregunto cuánto lees realmente el periódico o una revista. Yo mismo soy culpable de saltarme el periódico o la revista para llegar a las partes más jugosas que me interesan, pero fíjate cuánta información nos perdemos: ¿cuál es la tirada?, ¿dónde se imprime?, ¿quién lo publica?

Mientras lees, te expones a un vocabulario más amplio, lo que te ayuda a ser más expresivo y esto puede mejorar tu autoestima. Además, el conocimiento de los avances científicos, los acontecimientos mundiales y el conocimiento de la literatura pueden mejorar en gran medida tu calidad de persona, tanto en tu vida privada como en la carrera que hayas elegido.

Cuando lees un libro tienes que seguir la trama, las subtramas y los personajes que tejen la historia y aquí es donde entra en juego tu memoria, otra cosa que tu fantástico cerebro puede manejar, y leer a diario puede ayudar a mejorar la memoria. Cuando dejas el libro, ya sea por un día o por una semana, cuando vuelves a él, tu memoria puede recuperar la historia hasta el momento para permitirte continuar. Sorprendentemente, cada nuevo recuerdo que creas forja nuevas sinapsis (vías cerebrales) y refuerza las existentes, lo que ayuda a recordar a corto plazo y a estabilizar el estado de ánimo.

A mí me encanta leer, y sin hacerlo sería como un muerto de hambre luchando en el desierto sin algo que comer, y una buena lectura se ajusta a ello. Así que ahí lo tienes: ¡la lectura es un alimento para el cerebro!