Los datos del Informe Anual del Observatorio Nacional de la Diabetes - "Diabetes: Hechos y Cifras", elaborado por la Sociedad Portuguesa de Diabetología(SPD), muestran una tendencia creciente de la enfermedad en el país y alertan de la persistencia de elevados niveles de infradiagnóstico, atribuidos, en parte, a la falta de integración de los datos procedentes del sector privado.
A pesar de los avances observados en algunos indicadores, el informe destaca el estancamiento en el número de amputaciones relacionadas con la diabetes, que se mantiene estable desde hace una década -las amputaciones mayores representan una proporción idéntica a las menores-, un hecho considerado "preocupante".
"Aunque hemos recuperado los reconocimientos y las consultas tras la pandemia, el número de amputaciones permanece invariable. Esto es señal de que seguimos sin controlar las complicaciones más graves de la enfermedad", declaró Rita Nortadas, Presidenta del Observatorio Nacional de la Diabetes, citada en un comunicado.
Los datos también indican que, en 2024, el coste directo de la diabetes en Portugal se estimaba entre 1.500 y 1.800 millones de euros, lo que equivale al 0,5-0,6% del PIB nacional y entre el 5% y el 6% del gasto sanitario total.
"Este informe confirma que nos enfrentamos a una epidemia que sigue creciendo en Portugal. El aumento constante de la prevalencia de la diabetes exige medidas más eficaces de prevención, diagnóstico precoz y coordinación entre niveles asistenciales", argumentó Rita Nortadas.
El informe también revela tendencias positivas que reflejan mejoras en el seguimiento y control de la enfermedad: hubo una reducción del 39% en los años potenciales de vida perdidos a causa de la diabetes en la última década, un ligero descenso de la enfermedad como causa de muerte, así como una disminución significativa de las hospitalizaciones en las que la diabetes aparece como diagnóstico principal o asociado.
Más del 90% de las hospitalizaciones se producen en población adulta, y el 85,3% de las personas con diabetes tuvieron al menos una consulta registrada en el Sistema Único de Salud (SUS) en 2024, cifras que demuestran la recuperación de la actividad asistencial en Atención Primaria.
"La falta de datos más detallados -por tipo de diabetes, por sector y por región- sigue siendo un obstáculo para la formulación de políticas sanitarias eficaces", considera Rita Nortadas, que defiende que es fundamental "avanzar hacia sistemas de información integrados que permitan tomar decisiones basadas en la evidencia."
"La diabetes representa hasta el 0,6% del PIB nacional. Invertir en la prevención y gestión de la enfermedad es invertir en la sostenibilidad del sistema sanitario y en la calidad de vida de las personas", concluye Rita Nortadas.
La diabetes afecta actualmente a unos 589 millones de adultos en todo el mundo, cifra que podría superar los 800 millones en las próximas décadas.
En Portugal, aproximadamente 1,1 millones de adultos viven con diabetes, lo que, según la SPD (Sociedad Portuguesa de Diabetes), refuerza la urgencia de las políticas de prevención y seguimiento.







