También, de forma cada vez más clara, está encontrando en la logística uno de los nuevos pilares estratégicos de inversión en el país. En septiembre ya hicimos un artículo al respecto. El anuncio realizado ahora por la alianza belgo-británica entre Mitiska Reim y Chancerygate confirma exactamente esta tendencia.

Estamos hablando de una inversión de alrededor de 25 millones de euros para desarrollar el Parque Empresarial Campo Raso, en Sintra, en un antiguo suelo industrial con 2,7 hectáreas. Un proyecto que nació de forma especulativa, sin contratos de arrendamiento garantizados al principio, lo que revela claramente la confianza que estos inversores internacionales tienen en el mercado portugués y en la demanda de espacios logísticos urbanos e industriales ligeros.

El parque tendrá casi 15 mil metros cuadrados, divididos en 15 unidades, y podrá crear hasta 100 puestos de trabajo. Pero más importante que los metros cuadrados o el número de puestos de trabajo es lo que simboliza esta inversión. Una joint venture entre el mayor promotor de logística urbana del Reino Unido y uno de los principales inversores europeos en inmuebles de conveniencia no entra en un nuevo mercado sin estudiar detalladamente el riesgo y el potencial. Y, tras analizarlo, elige Portugal como puerta de entrada.

La ubicación tampoco es casual. Sintra, con conexiones directas a las principales vías de acceso a Lisboa, es hoy una de las zonas más presionadas por la demanda logística. La proximidad a los centros urbanos, a las redes de carreteras y a los centros de consumo hace de este tipo de proyectos un activo cada vez más valioso para los operadores de última milla, las pequeñas industrias y los servicios.

Lo más interesante de este movimiento es darse cuenta de que no se trata de una inversión aislada. La propia Chancerygate Mitiska ya ha anunciado que están buscando activamente nuevas oportunidades en Lisboa y Oporto. En otras palabras, este proyecto puede ser sólo el primer paso de una estrategia de expansión más amplia en el territorio nacional.

Mitiska, por su parte, ya cuenta con una trayectoria relevante en Portugal. Desde 2017, ha adquirido o desarrollado ocho parques comerciales y activos de uso mixto y actualmente gestiona más de 150 mil metros cuadrados de superficie bruta alquilable repartidos por todo el país. Este nuevo paso en el segmento de la logística urbana muestra cómo el perfil de inversión está evolucionando y diversificándose.

Portugal reúne hoy un conjunto poco común de factores que explican este interés. Localización geográfica estratégica, acceso rápido a los principales mercados europeos, estabilidad política, costes aún competitivos, redes viarias modernas y una profunda transformación de los patrones de consumo impulsada por el comercio digital. Todo ello acelera la demanda de almacenes, parques industriales ligeros y logística urbana.

Cuando relacionamos esta inversión con el crecimiento del centro de datos de Covilhã, el refuerzo de Siemens en inteligencia artificial, la entrada de nuevos fondos de capital riesgo y las sólidas cifras de IED, nos damos cuenta de que existe un hilo conductor. Portugal se está convirtiendo en un país de infraestructuras críticas, tecnológicas y logísticas para la nueva economía.

La logística ya no es un sector discreto. Ahora es uno de los motores silenciosos del crecimiento económico. Y el hecho de que los inversores institucionales internacionales la elijan como apuesta en Portugal es una prueba más de que el país ha dejado de ser sólo un mercado de consumo para convertirse en un verdadero nodo estratégico de la economía europea.