Para ello, el ayuntamiento pretende prohibir la venta a partir de las 23h, de domingo a jueves, para combatir el ruido y salvaguardar el derecho al descanso.
Apoyada por el concejal de Economía, Diogo Moura (CDS-PP), la propuesta de "establecer un horario específico para la venta de bebidas para consumo fuera de los establecimientos, para toda la ciudad" será debatida el 14 de enero, en una reunión privada del ejecutivo municipal, liderado por PSD/CDS-PP/IL.
La propuesta, a la que ha tenido acceso Lusa, determina que la venta de bebidas alcohólicas para consumo fuera de establecimientos por parte de los establecimientos comerciales se realizará, "de domingo a jueves, exclusivamente entre las 8 y las 23 horas, y los viernes, sábados y vísperas de festivos, entre las 8 y las 24 horas, para toda la ciudad". Fuera de estos periodos, se permite la venta de bebidas alcohólicas para su consumo en el interior de los establecimientos comerciales y/o en sus terrazas, "siempre que estén debidamente autorizados para ello y con estricto cumplimiento del horario de apertura del respectivo establecimiento", según el documento.
Aplicación de multas
El incumplimiento de estas normas constituye una infracción sancionable con una multa de 150 a 1.000 euros para las personas físicas y de 350 a 3.000 euros para las jurídicas, según la propuesta, cuya aplicación corresponderá a la Policía Municipal de Lisboa y a las fuerzas de seguridad.
La propuesta forma parte de la revisión del Reglamento de Horarios de Establecimientos de Venta al Público y Prestación de Servicios en el Municipio de Lisboa, aprobado en 2016, bajo la presidencia de Fernando Medina (PS), que dividía la ciudad en dos zonas, una con límites horarios y otra sin ellos, esta última en el frente fluvial.
El reglamento incluía normas específicas de funcionamiento que establecían que "el ayuntamiento podrá establecer un horario específico para la venta de alimentos o bebidas para consumo fuera de los establecimientos, para toda la ciudad o para zonas específicas de la ciudad", que ahora propone la dirección del PSD/CDS-PP/IL.
Derecho al descanso
En una declaración escrita enviada a Lusa, el alcalde de Lisboa, Carlos Moedas (PSD), afirma que la propuesta pretende garantizar el derecho de los lisboetas al descanso en toda la ciudad, especialmente en las zonas residenciales con mayor concentración de ocio nocturno.
"No podemos tolerar que el ruido excesivo, explicado en gran medida por el consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos y la aglomeración de personas en el exterior de los establecimientos de alimentación y bebidas, comprometa la salud, el descanso y la calidad de vida de quienes viven en Lisboa", subraya.
Por ello, Carlos Moedas defiende que limitar la venta de bebidas alcohólicas para su consumo fuera de los establecimientos es "una solución equilibrada" que concilia el desarrollo económico y turístico con el derecho al descanso y la calidad de vida de todos los que residen en la ciudad.
Aportar consecuencias
En la exposición de motivos de la propuesta, el concejal Diogo Moura destaca el "impacto negativo" de la concentración de restaurantes, bares y establecimientos de ocio nocturno en zonas residenciales, especialmente en lo que se refiere al ruido excesivo por la noche, con "varias quejas" de residentes, juntas parroquiales y asociaciones de vecinos.
El edil del CDS-PP argumenta que "la protección de la salud pública, el descanso y la calidad de vida de las personas debe prevalecer sobre la explotación económica de los establecimientos comerciales", y añade que la restricción del horario de venta de bebidas alcohólicas para su consumo fuera del hogar es una medida de "carácter cautelar y preventivo."
Así, de aprobarse, la medida debería tener una vigencia "lo más breve posible" y permanecer vigente hasta que entren en vigor los cambios en el Reglamento de Horarios, un proceso que se inició en la anterior legislatura 2021-2025 y cuya consulta pública se cerró en abril de 2024.
En la propuesta, Diogo Moura indica que otras ciudades portuguesas, como Albufeira y Oporto, y europeas, como Barcelona, Ámsterdam, Berlín y Praga, ya han puesto en marcha medidas normativas similares.
Actualmente, el ejecutivo municipal, compuesto por 17 miembros, cuenta con ocho electos de la coalición PSD/CDS-PP/IL, los únicos con cartera asignada, y nueve concejales de la oposición, a saber, cuatro del PS, dos de Chega, uno de Livre, uno de BE y uno del PCP.






