Tras el partido del 12 de enero, Cristiano Ronaldo se dirigió al túnel que conduce a los vestuarios, seguido por un cámara.
Tras saludar a Rúben Neves, Cristiano Ronaldo mostró su descontento con el comportamiento del cámara, pidiéndole que dejara de seguirle y filmara el centro del campo de fútbol.
Antes del incidente con el cámara, Cristiano Ronaldo ya había mostrado su descontento con las decisiones del árbitro mediante un gesto polémico.







