Según explicó a Lusa la alcaldesa de este municipio del distrito de Aveiro y del Área Metropolitana de Oporto, hay alumnos que, por vivir en zonas de riesgo, no irán a la escuela en todo el día, aunque estos centros educativos seguirán funcionando para los niños de localidades más seguras, y también hay escuelas que cerrarán completamente a partir de la hora de comer.

"Hay algunos alumnos que, dada la distancia a la escuela y la previsión de nevadas, no vendrán hoy al colegio", dijo Margarida Belém, justificando la medida con la necesidad de evitar los desplazamientos por carreteras de montaña cubiertas de hielo.

La medida está relacionada con las previsiones de un fuerte descenso de las temperaturas y de nevadas, "que podrían caer en zonas de 500 a 600 metros de altitud, siendo más probables en parroquias como Cabreiros, Albergaria da Serra, Canelas, Espiunca, Alvarenga, Urrô, Moldes, Arouca, Burgo y las zonas altas de Rosas y Santa Eulália".

"Teniendo en cuenta esta previsión, el ayuntamiento -en colaboración con el Grupo Escolar de Arouca, los responsables de las rutas de transporte especial y la red de transporte metropolitano UNIR- ha ajustado las rutas de transporte escolar que cubren las parroquias donde se esperan nevadas, con el fin de garantizar la seguridad de todos", anunció Margarida Belém.

En la práctica, en las aldeas serranas de Merujal, Albergaria y Mizarela, cinco alumnos de preescolar a 4º curso y otros cinco de 5º a 12º curso se quedarán en casa, evitando todos la ruta de la UNIR.

Trece alumnos de Noninha y Bustelo tampoco asistirán a clase "por dificultades de transporte".

En los centros escolares de Alvarenga y Canelas, las escuelas están abiertas por la mañana pero cierran después de comer, enviando a casa a 46 y 38 alumnos respectivamente.

Los alumnos de la parroquia de Alvarenga que cursan de 5º a 12º grado tampoco asisten a clase en todo el día, "ante la imposibilidad de garantizar su regreso a casa a la hora del almuerzo y la vuelta del autobús al Centro de Coordinación de Transportes".

En cuanto a los alumnos de 5º a 12º que viven en Canelas, Provisende, Souto Redondo y Póvoa Reguenga, también vuelven a casa después de comer en un autobús de la UNIR.