"El tema de la economía circular es extremadamente importante para la CCDR y para los objetivos de la CCDR. No es sólo porque sea una agenda de moda, es porque, efectivamente, todos tenemos que contribuir a la mejora de las regiones, del país y, en definitiva, del planeta", dijo a los periodistas la presidenta de la CCDR del Centro.
Según Isabel Damasceno, hay que evitar el despilfarro y "reutilizar las cosas", y esto forma parte de una estrategia y una política que la CCDR debe tener como promotora de la región.
Hay dos maneras de implementar una política estratégica: o nos quedamos en la etapa de pensamiento estratégico, o transformamos ese pensamiento estratégico en acciones concretas. Y hemos estado llevando a cabo acciones concretas, concretamente la cuestión de la hoja de ruta de la economía circular", subrayó.
La formalización del Pacto por la Economía Circular en la Región Centro ha tenido lugar hoy en un hotel de Condeixa-a-Nova, en el distrito de Coimbra.
La tercera edición cuenta con 203 entidades firmantes, el mayor número de la historia. En la primera edición, en 2019-2020, se adhirieron 86 entidades, pasando a cien en 2023-2025.
"El salto que se está dando de la segunda [edición] a la tercera es realmente muy significativo, lo que demuestra que la práctica que hemos aplicado al movimiento en torno a la economía circular ha tenido efectos prácticos en la adhesión de entidades cada vez más", subrayó.
"La constatación de que merece la pena y de que hay otras cosas que hacer ha hecho que cada vez más actores se adhieran al pacto", añadió Isabel Damasceno.
Entre las entidades firmantes se encuentran empresas, asociaciones empresariales, instituciones de enseñanza superior, comunidades intermunicipales, consejos municipales, juntas parroquiales, instituciones privadas de solidaridad social y asociaciones de desarrollo local.
Del total de entidades, 93 repiten y el resto participa por primera vez, según Carla Coimbra, directora de la Unidad de Planificación y Desarrollo Regional de la CCDR del Centro.
En su intervención, detalló que más de un tercio de las 380 acciones ya finalizadas son de municipios, juntas de freguesia y comunidades intermunicipales, cerca de un cuarto están suscritas por instituciones de enseñanza superior y del sistema científico y tecnológico, y el 19% son de empresas.
La mayoría de las entidades optaron por proponer sólo una acción, el 27% tienen tres o más, con la Universidad de Coimbra y la Unidad Local de Salud de Leiria suscribiendo el pacto con 12 acciones cada una.
Esta edición del pacto se basará en un modelo de comunidades de práctica, en el que las entidades firmantes se comprometen a poner en marcha al menos una acción de economía circular.
"Son espacios de colaboración, de intercambio de experiencias y de desarrollo de capacidades a través de un eje de circularidad. Hemos creado siete comunidades de práctica, cada una de las cuales refleja un eje de circularidad, y las entidades pueden adherirse a través de una comunidad de práctica", explicó Carla Coimbra a los periodistas.
Las siete comunidades cubren los ámbitos de la investigación científica y tecnológica; la digitalización; la contratación pública circular; el consumo responsable, la concienciación y la implicación social; la educación y la formación; la producción sostenible y el uso eficiente de los recursos; y la economía urbana circular.
En este modelo, creemos que es más fácil crear articulación tanto entre pares, porque las entidades son más parecidas, tienen más desafíos comunes, como también juntar entidades que necesitan articularse con otras, para tener proyectos conjuntos y una red constituida", agregó.
Según Carla Coimbra, la mayoría de las entidades optaron por formar parte de una sola comunidad, mientras que la Universidad de Coimbra forma parte de las siete comunidades de práctica.







