Según EuroWeeklyNews, las obras comenzarán este año, con el objetivo de mejorar la conectividad entre las dos capitales ibéricas y promover la cohesión económica.
En los planes, está la conexión de la IC31, uniendo la autopista portuguesa al sistema español, conectándola a la A23 y a la carretera española EX-A1. Con estas nuevas obras, se reducirán los tiempos de viaje.
Los planes se describieron en los Presupuestos Generales del Estado de 2026, en los que el Gobierno introdujo cambios para iniciar las obras lo antes posible, lo que puede acortar el plazo de finalización de las obras fijado anteriormente para 2031.
Las obras de conexión por carretera entre Lisboa y Madrid llegan en un momento en el que los países ibéricos también trabajan para mejorar la conectividad ferroviaria entre ambas ciudades. Con las fechas de finalización del ferrocarril a más largo plazo, la conectividad por carretera podría completarse antes.







