Según el informe de la compañía publicado hoy, Ryanair redujo temporalmente su previsión de beneficios debido a una provisión de 85 millones de euros para cubrir una multa impuesta por las autoridades italianas.
Excluyendo la citada provisión, Ryanair registró un beneficio neto de 115 millones de euros en el tercer trimestre fiscal, correspondiente a los meses entre octubre y diciembre, un 22% menos que el año anterior.
El presidente del Consejo de Administración de la aerolínea, Michael O'Leary, recordó en un comunicado que la Autoridad de Competencia italiana impuso una multa de 256 millones de euros el pasado mes de diciembre.
La multa se impuso porque el organismo italiano consideró que Ryanair abusó de su posición dominante en el mercado para impedir que las agencias de viajes accedieran a sus servicios. O'Leary calificó la sanción de "infundada" y expresó su confianza en que sea anulada por el tribunal de apelación.
La aerolínea irlandesa también indicó un aumento del 6% en el tráfico de pasajeros entre octubre y diciembre de 2025, hasta alcanzar los 47,5 millones de pasajeros, mientras que el precio medio del billete subió un 4%, hasta 44 euros.
Según el documento, los ingresos aumentaron un 9%, hasta 3.210 millones de euros, de los que 1.110 millones corresponden a ingresos suplementarios, que incluyen el consumo a bordo y extras como las tasas de equipaje.
O'Leary declaró también que espera recibir a finales de febrero los cuatro últimos aviones Boeing 737-8200 de un pedido de 210 unidades, lo que contribuirá a aumentar el tráfico de pasajeros hasta 208 millones en el ejercicio: un 4% más.
El empresario precisó que el cuarto trimestre (de enero a marzo) no se "beneficiará" del periodo de Semana Santa, pero pronosticó que las reservas de billetes crecerán en torno al 7% al final del ejercicio, por encima de la estimación anterior del 2%.
En este contexto, O'Leary predijo que Ryanair podría lograr un beneficio de entre 2.130 y 2.230 millones de euros durante el actual ejercicio fiscal.
El resultado final, dijo, está expuesto a "acontecimientos externos adversos" durante el cuarto trimestre, como el agravamiento de los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, "shocks" macroeconómicos y el "impacto de las huelgas de controladores aéreos".






