Antônio Lavareda, creador y director general del proyecto, destacó que el objetivo central de esta iniciativa es profundizar en la integración de las naciones lusófonas, valorizando la lengua común como espacio simbólico de pertenencia y facilitador esencial de los intercambios económicos e institucionales.
El estudio introduce una dimensión innovadora al analizar el conocimiento mutuo entre poblaciones, abordando temas estratégicos como los intercambios culturales, los flujos migratorios y la lucha contra la desinformación, sirviendo así de herramienta para el desarrollo de políticas públicas más informadas.
Con una muestra de 5.400 personas encuestadas en países como Angola, Brasil, Mozambique y Portugal, los resultados demuestran que comprender las características únicas de cada sociedad es fundamental para reforzar los valores democráticos y promover la cooperación multilateral. Ya están previstos seminarios internacionales para debatir las conclusiones de este barómetro, que reafirma la lengua como principal capital político y cultural de la comunidad.







