El embargo se produjo por el impago de 890 euros en concepto de indemnización a un pasajero de Ryanair debido a un retraso de 13 horas en su vuelo. La medida se aplicó en el aeropuerto austriaco de Linz.

Según la ORF, el tribunal ordenó la medida y se colocó una pegatina en el avión declarándolo "oficialmente incautado".

La pasajera que iba a recibir la indemnización viajaba a Palma de Mallorca y tuvo que solicitar un vuelo alternativo para ella y dos acompañantes debido a un retraso de 13 horas en el vuelo de Ryanair.

Para la pasajera, el vuelo supuso unos gastos adicionales de 890 euros, y el caso llegó a los tribunales después de que Ryanair se negara a pagar la indemnización.

En Austria, un funcionario de justicia intentó cobrar directamente al piloto, sin éxito, colocando una pegatina de embargo en el avión.

Según la ORF, la aerolínea irlandesa revela que no se había incautado ningún avión.