Un viaje inicial para participar en la Media Maratón de Copenhague en septiembre de 2023 se ha convertido en una importante disputa legal en el Tribunal del Sheriff de Edimburgo, donde sigue sin resolverse una sentencia de 4.425,37 libras.
Aunque un decreto judicial dictado en julio obligaba a la compañía a liquidar la reclamación, la aerolínea no ha abonado la indemnización y, en su lugar, ha presentado un recurso de última hora para anular la sentencia, cuando el litigio se acerca a cumplir dos años.
El litigio se originó por la pérdida de una maleta que contenía el equipo esencial para correr de Rosie McGrane, aparatos electrónicos y una bandera escocesa de valor sentimental, que pretendía llevar en memoria de su difunto hermano.
Rosie McGrane y su compañera de viaje afirman que informaron inmediatamente de la pérdida al personal del aeropuerto. Sin embargo, el recurso de la aerolínea se basa en el argumento de que no se presentó ninguna reclamación formal a la llegada, lo que, según ellos, indica que el equipaje fue entregado.
Este relato contrasta con la descripción de los McGranes de los meses que pasaron navegando por numerosos e improductivos intercambios de correos electrónicos y recibiendo instrucciones incoherentes del departamento de reclamaciones de la aerolínea.
Los continuos problemas administrativos desembocaron en litigios, que culminaron en una acción de "mero trámite" iniciada en marzo de 2025 por el marido de Rosie, Chris, un empleado del sheriff jubilado.
Debido a la falta de participación inicial de Ryanairen el proceso judicial, en julio de 2025 se dictó una sentencia en rebeldía por el valor total de los objetos perdidos y las compras de emergencia. La ejecución fue complicada, ya que los agentes del sheriff del aeropuerto de Edimburgo no podían notificar el decreto a los empleados directos porque el centro está atendido principalmente por subcontratistas.
El decreto se envió finalmente a la sede de la aerolínea en Dublín. Posteriormente, Ryanair presentó una notificación de "retirada" en el último día permitido en octubre para impugnar la decisión, según menciona la BBC.
A medida que el caso se acerca a una vista decisiva el 26 de marzo de 2026, los argumentos jurídicos han pasado a centrarse en el Convenio de Montreal, el tratado internacional que rige la responsabilidad de las aerolíneas.
El tratado establece la "responsabilidad objetiva" por pérdida de equipaje, responsabilizando a las aerolíneas incluso si los subcontratistas son culpables. Sin embargo, también impone un tope de indemnización de aproximadamente 1.375 libras.
Ryanair sostiene además que no es responsable de los artículos de bodega restringida, incluidos iPads o relojes deportivos. Para los McGranes, el litigio es una cuestión de principios y de derechos de los consumidores, pues pretenden demostrar que los viajes de bajo coste deben seguir cumpliendo normas fundamentales de responsabilidad.








