"En su reunión sobre la actividad sísmico-volcánica de febrero, el Gabinete de Crisis mantuvo el nivel de Alerta Volcánica en el Volcán de Santa Bárbara y en el Sistema Volcánico de la Fisura Occidental de Terceira", reveló el Instituto de Investigación Volcanológica y Evaluación de Riesgos de la Universidad de las Azores (IVAR) en un comunicado.

El IVAR rebajó los citados niveles de alerta de V3 (sistema volcánico en fase de reactivación) a V2 a principios de febrero.

Según el informe, la actividad sísmica en la isla Terceira, en el grupo Central de las Azores, "aunque de baja magnitud, se mantuvo claramente por encima de los niveles de referencia y próxima a la registrada en enero, en particular en el volcán Santa Bárbara y en el Sistema Volcánico Fisural Occidental de Terceira".

"También se registró sismicidad más al sur, al este de la zona de influencia del Volcán de Santa Bárbara, particularmente en las proximidades de Angra do Heroísmo", añadió.

El IVAR también informó de que, durante el período analizado, "no se sintieron terremotos relacionados con la crisis (como en el mes anterior), alcanzando el terremoto más fuerte una magnitud de 1,7" en la escala de Richter.

Durante el mismo periodo, "aunque no muy intensas, siguieron registrándose algunas deformaciones de la corteza terrestre en la zona donde se desarrolla la crisis sísmico-volcánica" y, en cuanto a los gases, "no hubo anomalías que pudieran relacionarse con la actual crisis sísmico-volcánica."

Así, el Gabinete de Crisis decidió mantener el Nivel de Alerta V2 en el Volcán de Santa Bárbara y en el Sistema Volcánico Fisural Occidental de la Isla Terceira.

El IVAR advierte, sin embargo, de que "cualquier cambio en el patrón de actividad observado puede dar lugar a ajustes en los niveles de alerta mencionados, por lo que es importante continuar el seguimiento de la situación a través de los canales oficiales de protección civil."

Se recomienda a la población que adopte medidas de autoprotección "adecuadas a la actividad en curso, en particular, para minimizar los riesgos derivados de la posible ocurrencia de un terremoto de mayor magnitud o del desarrollo de movimientos de ladera a nivel de taludes inestables y de la línea de costa."