Una nueva ronda de financiación de Turismo de Portugal apoyará 12 proyectos en regiones con baja densidad de población, por un total de unos 11 millones de euros, incluidos 4,5 millones de financiación directa. Se trata de experiencias más locales y menos masificadas. Desde el turismo de naturaleza y bienestar hasta la gastronomía y las rutas culturales.

La idea es sencilla: repartir mejor el turismo por todo el país y dar la oportunidad de beneficiarse a las comunidades más pequeñas, no sólo a Lisboa, Oporto o la costa del Algarve.

Mantener las tradiciones

Muchos de los proyectos subvencionados se basan en lo que estas regiones ya saben hacer mejor: comida tradicional, paisajes y viajes más lentos y orientados a la experiencia. Al mismo tiempo, la iniciativa pretende crear puestos de trabajo y dar nueva vida a zonas rurales que han luchado contra la despoblación a lo largo de los años.

Turismo sostenible

Las autoridades afirman que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para hacer que el turismo en Portugal sea más sostenible y menos dependiente de un puñado de puntos neurálgicos. En lugar de aumentar el número de turistas en destinos ya masificados, el objetivo es animar a los visitantes a explorar más allá de lo obvio.

Sin embargo, otra cuestión es si los viajeros realmente harán ese cambio.

Atraer visitantes

Aunque el interior de Portugal ofrece espacio, autenticidad y un ritmo de vida muy diferente, atraer un número constante de visitantes siempre ha sido un reto, sobre todo fuera de las temporadas altas.

Sin embargo, la inversión indica una dirección clara: Portugal quiere redefinir lo que significa viajar por el país, alejándose de las vacaciones de sol y playa y acercándose a algo más diverso, y quizás más.