José Santos, presidente de la ERT, sostiene que la infraestructura está actualmente infrautilizada y que la región no puede permitirse ignorar su potencial como plataforma para acelerar el crecimiento del turismo.

Ya ha presentado un estudio preliminar a entidades como TAP y ANA Aeroportos para poner en marcha este plan.

El éxito de esta transición está anclado en el desarrollo de la capacidad hotelera, con la previsión de que la región alcance las 35.000 camas turísticas a corto plazo, un aumento de 5.000 unidades en comparación con la situación actual, impulsado por las inversiones de lujo en Melides y Comporta, que Santos cree que se convertirá en uno de los mejores destinos europeos.

El aeropuerto ya desempeña un papel decisivo para posibilitar estas inversiones en turismo residencial y tiene un sólido rendimiento en aviación ejecutiva, pero su plena competitividad comercial depende críticamente de la mejora de las conexiones ferroviarias y de la finalización de la autopista A26 entre Santa Margarida do Sado y Beja.

El Ayuntamiento de Beja considera la falta de autopista una "profunda limitación", advirtiendo que sin esta infraestructura esencial, las operaciones comerciales podrían convertirse en un "espejismo", a pesar de la voluntad política y el creciente reconocimiento internacional de la región.

Aunque el Gobierno ha situado la autopista entre sus prioridades nacionales, el municipio y la ERT (Entidad Regional de Turismo) destacan que la accesibilidad es el factor decisivo para programar vuelos regulares, garantizando que los turistas puedan llegar y viajar por la región del Alentejo con la calidad necesaria.