En un comunicado emitido hoy, los organizadores de la iniciativa señalaron que esta zona de baño forma parte de la red de playas accesibles y cuenta con instalaciones y equipos, como sillas de ruedas anfibias, que permiten un uso más inclusivo. Sin embargo, subrayaron que es "la presencia de equipos formados sobre el terreno lo que garantiza una experiencia verdaderamente completa, segura y autónoma".

Las funciones de los voluntarios incluirán la asistencia en el uso de los equipos, la prestación de apoyo personal siempre que se solicite y la colaboración en la gestión de las condiciones de accesibilidad de la playa, labores que se llevarán a cabo en coordinación con los equipos técnicos y las organizaciones asociadas.

Los voluntarios recibirán una formación inicial teórica y práctica centrada en la seguridad, la interacción interpersonal adecuada y el apoyo a las personas con movilidad reducida.