En declaraciones a los periodistas, André Sousa, concesionario de la playa de Garrão (Algarve), dijo que la situación se deriva de una falta de consenso y directrices claras, haciendo hincapié en que los operadores, hasta ahora, han seguido las indicaciones de la señalización existente y los avisos de playa.

"La verdad es que parece que nunca ha habido una ley, pero en los avisos de la playa siempre he dicho que era obligatorio cumplir con la señalización existente", dijo, teniendo en cuenta que los concesionarios organizan el espacio, recomendando que los usuarios coloquen sus sombrillas fuera de las zonas de sombra de las concesiones.

A pesar de las críticas del responsable de la APA, André Sousa sostiene que los concesionarios no han actuado de forma abusiva.

"No creo que haya sido un abuso. Simplemente creo que todos los concesionarios cumplieron con las normas vigentes, en las que había una señalización que estaban obligados a poner", argumentó.

Según el funcionario, el problema radica en la coexistencia de diferentes interpretaciones de las normas.

"El concurso de playas también tiene sus propias normas, y ahora parece que no hay consenso. Nos dicen una cosa, pero está escrita otra. Los concesionarios necesitamos que esto se resuelva para saber cómo proceder", añadió.

"Nunca obligamos a nadie a irse. Siempre recomendamos a la gente, informando a todos los usuarios de que la zona para las sombrillas, como indica la señalización, está en ese lado. Hay quienes aceptan, hay quienes cumplen, hay quienes no cumplen", explicó.

La concesionaria también subrayó que no corresponde a los operadores hacer cumplir ninguna restricción porque no tienen "autoridad alguna".

Según André Sousa, esta competencia corresponde a la policía marítima y "muchas veces hemos visto a gente multada y expulsada de la zona y a otros no".

Aún así, admite que el eventual permiso generalizado para colocar sombrillas privadas frente a las concesiones podría tener un impacto económico.

"Probablemente sí, porque es una zona de concesión y al usuario que va a pagar por estar en una zona de concesión, con derecho a tumbona y sombrilla, si hay alguien justo enfrente con una sombrilla privada, a lo mejor no le parece muy atractivo", dijo.