Según la Unidad de Delitos Informáticos de la PGR, el contacto por parte del supuesto «servicio de atención al cliente» de PayPal siempre se produce «por teléfono, en inglés» y consiste en un mensaje grabado en el que se indica que se ha realizado una compra a través de PayPal y se sugiere al cliente que, «si desea solicitar su cancelación, pulse una tecla de su teléfono».

Si lo hace, la víctima «es derivada a un supuesto empleado de PayPal», quien confirma que «se ha realizado una compra sospechosa», concretamente de «criptoactivos con destino a Rusia o China».

Otra de las tácticas identificadas es insinuar que el ordenador de la víctima ha sido pirateado.

Para anular esta transacción ficticia, el estafador solicita permiso para enviar un correo electrónico destinado a instalar un programa que, en la práctica, le permitirá acceder de forma remota al ordenador de la víctima y, si esta accede a su cuenta de PayPal, capturar sus credenciales y utilizarlas para realizar compras en línea.

En algunos casos, según indica la Oficina de Delitos Informáticos de la Fiscalía General en un comunicado, el usuario de PayPal está convencido de que, para revertir la compra sospechosa, tendrá que pagar a terceros.

Aunque los números de contacto parecen ser portugueses, proceden, entre otros, de países del suroeste de Asia.

Este tipo de fraude no se dirige específicamente a Portugal, sino a víctimas de todo el mundo. En general, los delincuentes seleccionan los contactos telefónicos al azar, con la esperanza de que la persona que reciba la llamada tenga una cuenta de PayPal», reza el comunicado emitido hoy.

Por regla general, «si la víctima se da cuenta de que está siendo objeto de un fraude», el estafador «cuelga el teléfono» y no ocurre nada.

«Se recomienda evaluar cuidadosamente las respuestas a comunicaciones telefónicas de esta naturaleza, no facilitar nunca información personal ni de tarjetas de crédito, y no instalar ningún tipo de “software” [programa informático] indicado por teléfono por desconocidos», aconseja la Oficina de Delitos Informáticos de la Fiscalía General.