Tras más de 20 años de reclamaciones, el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) anunció la creación de la Reserva Natural de la Lagoa dos Salgados, pero Almargem advierte que queda mucho trabajo por hacer.

La asociación ecologista añadió que la Lagoa dos Salgados tendrá estatus de protección, lo que supone una victoria para "los que llevan más de 20 años luchando por este resultado final" y también para la conservación de la naturaleza en el Algarve.

Según una nota enviada por Almargem, la Reserva Natural de la Lagoa dos Salgados "será el segundo humedal de la región en formar parte de la Red Nacional de Áreas Protegidas - después de la Reserva Natural de Sapal de Castro Marim y Vila Real de Santo António, que fue la primera Reserva encontrada en Portugal en 1975- que también incluye el Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina, el Parque Natural de Ria Formosa y las Áreas Paisajísticas Protegidas de Rocha da Pena y Fonte Benémola. Estas áreas cubren alrededor del 8,6% (43.000 ha) del territorio del Algarve".

Para contribuir en este sentido, Almargem promovió en 2019 un estudio sobre tres humedales de la región -que incluía, además de Lagoa dos Salgados, otros dos humedales- Foz do Almargem y Trafal (Loulé) y Alagoas Brancas (Lagoa).

"Este estudio puso de manifiesto la importancia de la Lagoa dos Salgados y la necesidad de promover su protección efectiva, así como la revisión de los Planes de Ordenación Municipal vigentes para garantizar y proteger sus valores naturales", señalaron.

Almargem se muestra satisfecha con las autoridades locales de Silves y Loulé, ya que se mostraron dispuestas a seguir las directrices del estudio realizado por la asociación, a diferencia del Ayuntamiento de Lagoa que no siguió las sugerencias en relación con Alagoas Brancas.

"En buena hora los municipios de Silves y Loulé aceptaron las medidas propuestas en el estudio - a diferencia del municipio vecino de Lagoa. Este reconocimiento representa una decisión importante".

La Lagoa dos Salgados integra una enorme zona, conocida como Praia Grande, que incluye otro humedal - el Sapal / Foz da Ribeira de Alcantarilha, de gran interés científico a nivel geológico y biológico, no sólo porque cuenta con un gran número y variedad de especies de aves sino también por su riqueza en flora, que es el resultado de una gran cantidad de hábitats que además de integrar esos dos humedales, incluye sistemas dunares, praderas, huertos de secano, siendo uno de los únicos tramos libres de la costa central del Algarve.

Protección

La asociación espera que a esta clasificación le sigan medidas específicas para promover la protección de los dos humedales de la zona, "concretamente mediante el mantenimiento y la recuperación de las especies que allí habitan, así como de los hábitats, la puesta en valor del patrimonio cultural del entorno", entre otras.

Al mismo tiempo, a pesar de que el actual Plan de Ordenación Municipal restringe las obras de edificación de los terrenos de esa zona, Almargem recuerda que la amenaza de una nueva construcción sigue planeando sobre esta zona, ya que hay tres hoteles de 4 y 5 estrellas y unas 350 unidades residenciales integradas en villas turísticas (con un total de 4.000 camas, así como un campo de golf de 18 hoyos) previstos para la zona de Praia Grande.

"Seis ONGs ya habían llevado este proyecto a los tribunales en 2012, reclamando la impugnación del Plan de Praia Grande de Silves, así como la primera Declaración de Impacto Ambiental, que aún está siendo tramitada por el Tribunal Administrativo y Fiscal desde entonces".

Almargem, en la misma nota, sugiere sustituir este proyecto "por muy verde que parezca la etiqueta" por un proyecto propiamente sostenible y respetuoso con el patrimonio natural.