Portugal se mantiene entre los principales consumidores de electricidad renovable de la Unión Europea (UE), a pesar de no poder superar a Suecia, Dinamarca y Austria que, en 2022, eran los mayores consumidores de esta energía.

Según los datos divulgados por Eurostat, en 2022, la mayor parte del consumo bruto de electricidad en Portugal procedía de fuentes renovables, en torno al 61%. Un aumento si se compara con los dos años anteriores, cuando este consumo representaba alrededor del 58%.

En Suecia, alrededor del 83% del consumo de electricidad procede de fuentes renovables, siendo la energía hidráulica y la eólica las principales impulsoras. En Dinamarca, el consumo de electricidad "verde" representa alrededor del 77% y en Austria, esta cifra se reduce al 74,7%. También se registran porcentajes mayoritarios en Croacia (55,5%), Letonia (53,3%) y España (50,9%).

Al igual que estos países, Finlandia y Alemania -ambos con un 47%-, Rumanía (43%) y Grecia (42%) también registran niveles de consumo eléctrico "verde" superiores a la media europea. La oficina estadística europea detalla que esta media se mantuvo en el orden del 37%, entre 2020 y 2021, habiendo subido al 41%, en 2022. En total, las fuentes de energía renovables registraron un aumento del 5,7% entre 2021 y 2022.

La electricidad procedente de fuentes renovables se sitúa muy por delante de otras fuentes, como la nuclear (menos del 22%), el gas (menos del 20%) o el carbón (menos del 17%).

La energía eólica y la hidroeléctrica representan más de dos tercios de la electricidad total producida a partir de fuentes renovables (37,5% y 29,9%, respectivamente). El tercio restante de la electricidad procede de la energía solar (18,2%), los biocombustibles sólidos (6,9%) y otras fuentes renovables (7,5%). Eurostat también indica que la energía solar es la fuente que crece más rápidamente: en 2008 representaba sólo el 1% de la electricidad consumida en la UE.