Este opioide sintético es una de las principales causas de muerte por sobredosis en Estados Unidos. La vacuna experimental capacita al organismo para fabricar anticuerpos que se unen al fentanilo en el torrente sanguíneo, bloqueando así sus efectos euforizantes y letales.


El fentanilo es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina. Las pruebas de laboratorio en ratas demostraron que se bloqueaba hasta el 98% de la entrada de fentanilo en el cerebro. Los investigadores también están estudiando la formulación de una vacuna oral para futuros ensayos, y algunos científicos señalan que este tipo de vacunas no resolverán la adicción, pero podrían convertirse en una nueva herramienta para la prevención de sobredosis.