En una entrevista concedida a la agencia de noticias Lusa, el presidente de la Sociedad Portuguesa de Salud Pública(SPSP) y ex Director General de Salud, Francisco George, hizo un balance "extremadamente positivo" de esta cifra, subrayando que es "fundamental seguir vacunándose".

"Lo que todos los portugueses tienen que entender es la necesidad de seguir vacunándose anualmente porque el virus sigue circulando. Sin la gravedad inicial, es cierto, gracias a los anticuerpos protectores que los portugueses han adquirido, por un lado, y como resultado de la vacunación, por otro, pero sigue circulando", dijo Francisco George.

Hace cinco años llegó a Portugal el primer lote de vacunas, desarrolladas por Pfizer-BioNTech, y la campaña comenzó simbólicamente en el Hospital São João de Oporto, cuando el infectólogo António Sarmento recibió la vacuna de manos de la enfermera Isabel Ribeiro, en presencia de la entonces ministra de Sanidad, Marta Temido.

Portugal inició la primera fase de vacunación contra la enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2 más de nueve meses después de que se registrara el primer caso en el país.

En respuesta a Lusa, la DGS(Dirección General de Salud) indicó que en estos cinco años se han administrado en Portugal más de 32 millones de vacunas.

"Decisión oportuna"

Para Francisco George, "vacunar a toda la población y generalizar la vacuna fue una decisión muy oportuna" y el "éxito de la campaña inicial se debió a la forma en que se organizó y dirigió", y ahora "hay que centrarse en mantener el ritmo."

"Doce mil muertes se evitaron como resultado de la vacunación en los dos primeros años", dijo Francisco George, citando los datos presentados en septiembre de 2023 por Infarmed - la Autoridad Nacional de Medicamentos y Productos Sanitarios - sobre la base de estudios realizados por el Instituto de Salud Pública de la Universidad de Oporto(ISPUP) y la Organización Mundial de la Salud Europa.

El experto en salud pública dijo que estos datos, que se refieren a las "primeras etapas, la fase de mayor incertidumbre y preocupación" que siguió al período pandémico, muestran "aún más y mucho más" la importancia de la vacunación.

"Basta mencionar el impacto durante los dos primeros años, un impacto que se traduce en la prevención de más de 1,2 millones de infecciones, infecciones que se habrían producido sin vacunación y que fueron evitadas. También se estima que se evitaron más de dos millones de días de hospitalización", añadió.

Francisco George comentó que "no es ninguna sorpresa" que se recomiende el uso continuado de la vacuna, sobre todo porque "se ha ido adaptando en respuesta a los cambios del virus circulante."

"Al igual que el virus de la gripe, el virus Covid-19 también ha sufrido mutaciones, mutaciones que requerían una adaptación, que era especialmente importante para los grupos de edad de más de 60 años y para aquellas personas con otros problemas de salud, concretamente enfermedades crónicas. Es importante seguir vacunándose durante todas las estaciones más frías del año, junto con la vacuna de la gripe", subrayó.

Efectos secundarios

En cuanto a los efectos secundarios y las quejas después de recibir la vacuna, Francisco George considera que éstos "no son muy significativos ni preocupantes", subrayando que "los estudios sobre los efectos secundarios son analizados constantemente por Infarmed (la Autoridad Nacional Portuguesa de Medicamentos y Productos Sanitarios)".

"En su mayoría son reacciones locales leves, que se sienten durante uno, a lo sumo dos días, y que raramente van acompañadas de síntomas generales. No representan ningún tipo de preocupación", concluyó.

La vacuna Covid-19 está destinada a toda la población, pero se da prioridad, especialmente en las campañas estacionales de otoño-invierno, a los grupos más vulnerables, como ancianos, personas con enfermedades crónicas y profesionales sanitarios, para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes. Se trata de una estrategia de salud pública permanente para mitigar el impacto del virus.