El objetivo es "enviar la ambulancia adecuada a la persona adecuada en el momento adecuado", declaró el presidente del Instituto Nacional de Emergencias Médicas(INEM) a la agencia de noticias Lusa, subrayando que este nuevo modelo es idéntico al que ya se aplica en varios países.

En la práctica, se han definido cinco niveles de prioridad -urgente, muy urgente, urgente, menos urgente y no urgente-, siendo la clasificación el resultado de la evaluación clínica realizada por los profesionales del CODU, a partir de la información recogida durante la llamada al 112.

Según Luís Mendes Cabral, a partir de hoy, cada prioridad asignada a un paciente corresponderá a tiempos de respuesta definidos, considerando que ello permitirá una gestión más rigurosa de los recursos de emergencia disponibles.

La prioridad emergente, para situaciones de riesgo inminente para la vida, implica una respuesta inmediata, con el envío de recursos de soporte vital básico, coordinados con soporte vital inmediato o avanzado.

Para casos muy urgentes, con alto riesgo clínico, el nuevo sistema prevé la llegada del primer recurso de rescate al lugar en menos de 18 minutos.

Las situaciones urgentes, con riesgo de empeoramiento clínico, tienen un tiempo de respuesta de hasta 60 minutos, con el envío de un recurso de soporte vital básico, mientras que las situaciones menos urgentes, asociadas a un riesgo clínico bajo, prevén la llegada al lugar de un recurso de soporte vital básico en 120 minutos.

En la prioridad 5, para los casos considerados no urgentes y que no implican el envío de recursos de emergencia, la llamada se transfiere inmediatamente a la línea SNS 24, que proporciona el asesoramiento y la derivación adecuados.

Este nuevo sistema permitirá activar los recursos del INEM de una forma "mucho más eficaz y segura", destacó el presidente del instituto.

El usuario que llame al CODU también será informado sobre la prioridad que se le asigna, el tiempo estimado de respuesta y la derivación definida, en una "clara apuesta por la transparencia y la gestión de las expectativas de quienes llaman al 112", señaló el INEM.

Además, si la víctima presenta un cambio en los signos comunicados o la aparición de un nuevo síntoma, también se le pedirá que vuelva a llamar al 112.

"El nuevo modelo también contribuye a la sostenibilidad del Sistema Integrado de Emergencias Médicas, al permitir que los recursos disponibles se utilicen de forma más eficiente y se dirijan a las situaciones más graves", ha señalado el instituto.