Como el material utilizado para describir la nueva especie fue recogido a través de un proyecto de Ciencia Ciudadana llevado a cabo en el Parque de Dinosaurios de Lourinhã y en el Museo de Lourinhã, los investigadores eligieron el nombre de Nabia civiscientrix para la nueva especie, que también fue anunciada por el Museo de Historia Natural de Londres.
Nabia civiscientrix vivió hace 150 millones de años, en el Jurásico, un período cuya diversidad de dinosaurios está bien documentada, pero no la de las criaturas que se arrastraban a sus pies, explicó el paleontólogo de la Universidad Nova de Lisboa(UNL) y del Museo de Lourinhã.
Gente, este #FossilFriday saluden a un nuevo Albanerpetontida del Jurásico de Portugal: Nabia civiscientrix.
Darío Estraviz López (@DarioEstraviz) 23 de enero de 2026
Otro holotipo para el #MuseuDaLourinha!https://t.co/aTQQKq08Iq pic.twitter.com/zLR4UI6sKr-
Con menos de cinco centímetros de longitud y un sistema de alimentación similar al de los camaleones modernos, Nabia civiscientrix es el anfibio más antiguo de su especie hallado en Portugal. Los investigadores creen que los nuevos datos pueden ayudar a comprender mejor el ecosistema del que procedía.
Los restos de los ejemplares mejor conservados hallados en Lourinhã se enviaron a Londres para realizar una tomografía microinformática, con la ayuda de los profesores Marc Jones, del Museo de Historia Natural (Reino Unido), y Susan Evans, del University College de Londres.
"Hasta hace poco, los estudios se centraban en un conjunto limitado de huesos fácilmente reconocibles, ya que durante mucho tiempo no dispusimos de especímenes completos o articulados, y varios huesos no estaban ilustrados y, por tanto, no se identificaban", lamenta Alexandre Guillaume.
Así, algunas especies podían describirse basándose sólo en unos pocos huesos, pero luego no podían compararse con especímenes más completos en los que faltaran esos huesos o estuvieran mal conservados.
Sin embargo, a partir de las observaciones del nuevo material y de otros ejemplares de todo el mundo, los investigadores propusieron un nuevo conjunto de datos morfológicos para futuros análisis, añadiendo nuevas características y actualizando las anteriores, lo que constituye uno de los principales resultados de este trabajo, según los investigadores.
El trabajo de investigación fue supervisado por Miguel Moreno-Azanza y Eduardo Puertolas-Pascal, de la Universidad de Zaragoza (España).








