Según la Asociación Portuguesa de Editores y Libreros(APEL), entre enero y diciembre de 2025 se vendieron 14,8 millones de libros, un 6,9% más que en 2024, cuando se vendieron 13,9 millones.

Estas ventas totalizaron 217,5 millones de euros, lo que supone un aumento del 7,6% respecto al año anterior, cuando los ingresos financieros fueron de 203,7 millones de euros. Sin embargo, el crecimiento del valor de mercado en 2024 fue del 8,8% (en comparación con 2023).

Los datos recopilados por Gfk, entidad independiente que audita y contabiliza las ventas de libros a lo largo del año, "reflejan una evolución positiva respecto a 2024, pero que debe ser contemplada con cautela y moderado optimismo", ya que "una parte importante de esta evolución está asociada al excepcional comportamiento de una categoría específica: los mandalas y los libros infantiles para colorear", revela APEL en un comunicado.

"Esta fue una tendencia a lo largo de 2025, con un fuerte impacto en las ventas, pero no corresponde necesariamente a un aumento estructural de la lectura o a la atracción de nuevos lectores", subraya la asociación.

El presidente de APEL, Miguel Pauseiro, citado en el comunicado, advierte de que es "esencial no confundir el crecimiento cíclico con el crecimiento estructural", porque este aumento "no se traduce automáticamente en un aumento de la lectura o la alfabetización."

Así lo demuestran los datos de unidades vendidas por géneros: el más buscado y el único género con un crecimiento significativo de las ventas es el infantil/juvenil, que pasa del 34,5% en 2024 al 36,3% en 2025.

En segundo lugar se sitúa la ficción, que se mantiene prácticamente invariable en términos de ventas, con una cuota de mercado del 33,6%, frente al 33,3% en 2024.

Por último, los libros de no ficción suponen el 26,8% de las unidades vendidas, por debajo de 2024, cuando este género representaba el 29,2%.

En cuanto al precio medio de los libros en 2025, aumenta un 0,6%, hasta los 14,66 euros, frente a los 14,59 euros de 2024, tras un incremento del 2,7%.

APEL señala que esta cifra está "claramente por debajo de la tasa de inflación estimada para el periodo, que se situó en torno al 2,3%, lo que permite concluir que los editores siguen absorbiendo una parte importante del incremento de los costes de producción, logística y materias primas" en un "esfuerzo" para que "el precio no se convierta en una barrera de acceso a la lectura y al conocimiento".

Los datos de GfK también indican que el crecimiento del mercado se produjo en un contexto de estabilidad en los principales canales de venta, ya que las librerías y otros puntos de venta especializados acapararon el 69,8% del total de libros, lo que representa alrededor del 78,5% del valor total del mercado, y el resto se vendió en hipermercados.

En 2025 se vendieron casi 15.000 títulos nuevos.

"La evolución positiva de los indicadores debe contemplarse con responsabilidad y visión a largo plazo. El verdadero desafío es transformar estas señales de crecimiento en un refuerzo consistente de los hábitos de lectura, especialmente entre los niños y los jóvenes, asegurando que los libros sigan ocupando un lugar central en el desarrollo cultural, educativo y social del país", dijo Miguel Pauseiro.

En este sentido, APEL aboga por la continuidad de políticas públicas que promuevan el acceso al libro, apoyen la red de librerías, fortalezcan las bibliotecas y valoricen la edición, para que "el crecimiento del mercado se traduzca efectivamente en un aumento sostenido de la alfabetización".