Pero entonces, como sucede a menudo, la vida pasó. Tal vez fue una carrera muy ajetreada, un traslado a un nuevo país como Portugal, o simplemente un lento alejamiento de los hábitos de culto. Si usted se encuentra en esta situación -alguien que tiene valores cristianos, pero tal vez ha dejado de practicarlos- no está ni mucho menos solo.
Hay un miedo común entre los que se han alejado de la Iglesia: el miedo al juicio. Nos preocupa que, si volvemos a cruzar esas puertas, se nos pregunte dónde hemos estado o "qué ha pasado". Puede que nos sintamos culpables por el tiempo que ha pasado o que pensemos que ya no estamos "cualificados" para sentarnos en los bancos.
El mensaje que queremos compartir contigo es sencillo: no hay culpa, ni vergüenza, ni condena, ni juicio. La iglesia no es un museo para santos; es un hospital para el alma y un hogar para los cansados. Jesús representa la verdad, la misericordia, el perdón y la gracia. Esa gracia es "favor inmerecido", lo que significa que no es algo que tengas que ganarte por tener un registro de asistencia perfecto o una vida impecable.
Piensa en la invitación a "venir y ver" como una invitación a visitar a un viejo amigo. No necesitas explicar tu ausencia a un amigo que te quiere de verdad; simplemente se alegra de que estés allí. No importa cuántas veces sientas que te has alejado, la puerta permanece entreabierta. Hay una profunda sensación de plenitud al volver a un lugar donde te conocen y te quieren tal como eres.
El poder de Jesús es eterno, y ese poder está tan disponible para ti hoy como lo estuvo el día que creíste por primera vez. No necesitas tener todas las respuestas, y no necesitas tener tu vida perfectamente resuelta. Te invitamos a que vengas y lo veas. Visite su iglesia local, experimente la cálida y amistosa bienvenida que se ha brindado a tantos visitantes en todo el Algarve, y compruebe si esa vieja sensación de alegría y esperanza sigue ahí esperándole. Nunca es demasiado tarde para encontrar el camino de vuelta a la paz que sobrepasa todo entendimiento.







