En un comunicado enviado a la agencia de noticias Lusa, el consorcio destacó las deficiencias del proceso de privatización, pero reiteró su voluntad de contribuir a "una solución que salvaguarde el interés público, la estabilidad de la empresa y el futuro de la aviación en las Azores".
Victorair siguió de cerca el proceso de privatización de Azores Airlines.
El grupo optó por no presentar una propuesta vinculante basada en una evaluación técnica. Sus preocupaciones eran la transparencia financiera, la definición del perímetro de endeudamiento y la falta de fondos propios competitivos. Esta postura se comunicó formalmente a SATA Holding y al jurado. Victorair también confirmó su voluntad de sumarse a cualquier negociación directa si el concurso concluía sin adjudicación o se anulaba. Desde entonces, el grupo no ha utilizado mecanismos de impugnación judicial, ya que hacerlo podría amenazar la estabilidad de la empresa en un periodo delicado. Victorair mantiene una postura institucional y constructiva centrada en el interés público.
El consorcio afirma que completar esta fase es esencial para estructurar y ejecutar inmediatamente una solución alternativa, y que más retrasos sólo aumentarán la complejidad del proceso.
En esta fase, la preocupación principal ha superado el marco jurídico y se centra en la capacidad de ejecución rápida del proceso, afirma el comunicado.
El paso a un modelo de negociación directa persigue una mayor rapidez. Según Victorair, esto plantea la necesidad de una fuerte ejecución técnica y operativa. El proceso sigue siendo complejo y puede volverse aún más exigente.
Entre los principales retos identificados por Victorair figuran la venta de la actividad de handling, la preparación de "información fiable para los inversores", la definición clara del alcance de la deuda y de los activos que se van a vender y la reorganización societaria efectiva del grupo.
El consorcio también destaca la necesidad de preparar a SATA Air Açores para la licitación de la obligación de servicio público interinsular y de publicar a tiempo los estados financieros de las entidades del grupo.
Transformación exigente
Este conjunto de tareas constituye "un programa de transformación exigente", que requiere "coordinación centralizada, especialización funcional y capacidad de ejecución dedicada", aspectos que el consorcio Victorair considera limitados en el modelo actual.
En un sector como el del transporte aéreo, "caracterizado por operaciones continuas y altamente exigentes", Victorair cree que esto implica que "la gestión diaria de las compañías debe concurrir con la ejecución de este proceso", lo que "incrementa significativamente el nivel de exigencia técnica, operativa y organizativa de la estructura existente".
El consorcio insta a que ahora es el momento de la ejecución de la ingeniería, no de la indecisión, y advierte de que cada mes perdido reduce el conjunto de soluciones viables; es esencial actuar de inmediato.
El Gobierno de las Azores anunció el miércoles que dará instrucciones a la SATA para que inicie un nuevo proceso de privatización de Azores Airlines mediante negociación privada, una decisión resultante de "la experiencia adquirida en el procedimiento anterior".
El Gobierno Regional decidió cerrar la privatización anterior de Azores Airlines sin adjudicar el contrato, tras la recomendación del jurado, que concluyó que la única propuesta admitida implicaba "riesgos inaceptables", un acuerdo de accionistas que permitía reducir la participación pública y un equipo de aviación con menos experiencia, según reveló la agencia de noticias Lusa el 6 de marzo.
El consorcio Atlantic Connect Group presentó una propuesta para adquirir el 85% del capital social de Azores Airlines por 17 millones de euros el 24 de noviembre de 2025.
La privatización de Azores Airlines debe completarse antes de finales de año, según una decisión de la Comisión Europea, que en junio
En 2022, el Estado portugués aprobó ayudas estatales para apoyar la reestructuración de la aerolínea, por valor de 453,25 millones de euros en préstamos y garantías estatales, que incluyen medidas como la reestructuración y la desinversión de una participación de control (51%).








