Este proyecto representa algo más que un jardín; es la visión de un "pulmón social" que equilibra el impresionante litoral de la ciudad con un santuario urbano durante todo el año muy necesario.
En el centro de este movimiento se encuentra el Girossauro, una enorme escultura que se ha convertido en testigo mudo de la evolución de la ciudad. Para los residentes locales que crecieron aquí, es un preciado símbolo de infancia y resistencia. Para la comunidad internacional que ha hecho de Lagos su hogar, es un puente entre el pasado y el futuro de la ciudad. El movimiento pretende que el Girossauro deje de estar aislado en un solar asfaltado y se convierta en la pieza central de un ecosistema vibrante y regenerador.
El parque propuesto está concebido como un santuario para todas las estaciones. Aunque las playas son el orgullo de Lagos, la comunidad busca un espacio que ofrezca la sombra fresca de un bosque Miyawaki y el refugio tranquilo de un jardín Mindfulness, activos esenciales para la salud mental y la biodiversidad local. La visión incluye una "escuela en la naturaleza" para la educación medioambiental y un estanque ecológico, garantizando que el lugar se convierta en un aula viva para las generaciones futuras.
Con miles de firmas y un impulso creciente, la campaña es un testimonio de la confianza que los residentes depositan en el liderazgo local para crear infraestructuras sociales duraderas. Al convertir un espacio urbano abandonado en un próspero destino verde, Lagos puede liderar el camino hacia una vida mediterránea sostenible. El mensaje de la gente es claro: es hora de construir un espacio donde la naturaleza y la comunidad prosperen juntas, 12 meses al año.








