Un comienzo creativo

A Kayleigh siempre le gustó dibujar de niña. La creatividad le venía de familia: su padre era un pintor y diseñador gráfico increíble, y su madre también tenía grandes dotes artísticas. Pero para ella no se trataba sólo de embellecer los espacios para los demás. Se trataba de un profundo deseo interior de crear, de trabajar en sus propios términos, de seguir su propio ritmo y confiar en sus propios ciclos.

Esa llamada interior la llevó a tomar una decisión audaz. Dejó su trabajo y su casa, lo vendió todo, se compró una furgoneta y se puso en marcha, sin ningún plan de apoyo ni ningún trabajo remoto esperándola.

"Sentí como si siempre hubiera habido una sola llamada para mí".

La idea de hacer murales surgió cuando conoció a un grafitero británico conocido como The Last One.

"Pintaba obras increíbles mientras se divertía, era sociable y se movía. Recuerdo que pensé: ¿por qué no se me había ocurrido hacer eso antes?".

En cuanto pudo, Kayleigh fue a una tienda de bricolaje, compró los materiales que necesitaba... y un montón de pintura en spray. Los fines de semana pintaba con los auriculares puestos y un café en la mano, totalmente inmersa en el proceso.

Autor: aurikarte;

Enamorarse de Portugal

Su pareja le comentó que conocía a alguien en Portugal que quería una sala de yoga. Ese fue su primer proyecto oficial.

"Nos mudamos de Berkshire (Reino Unido) a Portugal, y allí pinté mi primer mandala. Desde entonces, me anuncié usando ese único mandala y le dediqué todo".

Al mismo tiempo, se enamoró del país: sus paisajes, su comunidad, su apertura, el sol, el espacio. Todo le daba espacio para respirar y crecer creativamente.

Autor: aurikarte;

El primer consejo que da a cualquiera que se plantee mudarse a Portugal es sencillo: las cosas se mueven a ritmo portugués. Según su experiencia, llevan su tiempo. No es como en el Reino Unido, donde se empuja, se apura y se fuerzan las oportunidades.

"Aquí, la productividad y el éxito suceden cuando suceden. Ya llegarán".

Llegó con mucha motivación e impaciencia, pero poco a poco aprendió a bajar el ritmo. Ese cambio le dio más espacio para ser creativa, más tiempo para ser simplemente humana y más claridad sobre lo que realmente quería de la vida.

Autor: aurikarte;

El arte de pintar al aire libre

A Kayleigh le encanta planificar cuidadosamente sus murales. Siempre tiene muy en cuenta la composición. Sin embargo, cuando pinta temas que conoce bien, trabaja a partir de la memoria y el instinto, dejando que la obra se desarrolle de forma natural.

Pintar al aire libre conlleva sus retos: el tiempo, el sol fuerte, las sombras cambiantes. La luz natural es esencial, y considera que la primavera o el final del verano suelen ser las mejores estaciones para pintar en Portugal.

Los murales también exigen mucho físicamente. Es esencial estirarse antes de empezar, para que el cuerpo se sienta alineado y preparado para largas horas de pintura.

Autor: aurikarte;

Cuando la gente ve sus cuadros al aire libre, siente curiosidad, lo que provoca diversas reacciones.

"Algunos aplauden, otros saludan, otros hacen fotos. Algunos se paran a mirar, otros hacen preguntas, y otros me encuentran más tarde en las redes sociales y me dicen que les ha gustado verme pintar. Me gusta mucho la curiosidad de la gente y su aprecio por el arte".

Kayleigh espera aportar alegría y belleza a través de sus obras.

"Espero que a la gente le recuerde su humanidad y su propio sentido de la creatividad, y que se pregunte cómo se hizo. Nada demasiado complejo. Sólo un momento agradable en el que se olviden de dónde están por un segundo".

Sus medios favoritos son los acrílicos para los murales y los óleos para los lienzos.

"Me encanta trabajar con óleos porque ofrecen mucha más flexibilidad. Me encanta mezclar, y los óleos lo hacen posible. Es un proceso muy amoroso".

Autor: aurikarte;

La creatividad como sanación

Junto al trabajo mural, Kayleigh dirige talleres creativos, ayudando a la gente a superar los bloqueos creativos con más facilidad y confianza.

"El proceso meditativo es una parte importante. Quiero que la gente se vaya con algo con lo que se sienta bien, ya que nuestra energía creativa suele estar infrautilizada y es esencial para nuestro bienestar".

Hay una enseñanza que se le ha quedado grabada. Un estudiante le dijo una vez que su estilo de enseñanza era amable, constructivo y de apoyo, que parecía una guía, no una instrucción.

"Eso significó mucho para mí. Yo no me considero realmente una profesora".

Si puede ayudar a alguien a reconectar con su creatividad -algo que considera fundamental para la alegría y el crecimiento-, para ella eso es un éxito significativo.

Su arte personal sigue evolucionando. Está profundamente influenciado por las emociones, los conceptos y los paisajes interiores. Su objetivo es que sus obras sean a la vez realistas y abstractas, arraigadas pero ligeramente crípticas.

La naturaleza sigue siendo su mayor inspiración: lugares con profundidad, contraste, textura, agua y plantas. Todo lo que sea natural, pasajero y silenciosamente poderoso.

Autor: aurikarte;

Dónde ver su obra

Aunque muchos de sus murales se encuentran en espacios privados, algunos pueden verse públicamente, como el restaurante Terra D'Alte -uno de sus favoritos-, Olive Garden, LACO Hub y un espacio público en Praia da Luz.

¿Qué consejo daría a los creativos que se plantean mudarse al Algarve?

"No esperen ganarse la vida rápida o fácilmente. Es una cultura relajada, pero no hay que dormirse en los laureles. Amen lo que hacen, comprométanse, nútranlo y den lo mejor de sí mismos. La magia existe en todas partes. Si estás alineado con tu corazón, surgirá la magia".

Y en todo el Algarve, sus paredes siguen cobrando vida, transformando silenciosamente los espacios en momentos de conexión y belleza.

Para más información sobre Kayleigh, visita www.aurikart.com/ o síguela en Instagram @aurikarte.