La medida, introducida por primera vez en 2019 tras los incendios de Pedrógão Grande, nunca se había aplicado. Según el Journal das Negócios, ahora se está reactivando a través de enmiendas al sistema catastral simplificado y a laVentanilla Única Inmobiliaria(BUPi).
Esta iniciativa pretende identificar y organizar las parcelas rurales o de uso mixto que aparecen en los registros fiscales pero que no tienen un propietario identificable u oficialmente registrado.
En el nuevo marco, las autoridades empezarán cotejando la información en poder de la Agencia Tributaria y el registro de la propiedad. Cuando no se pueda determinar la propiedad, el terreno se anunciará públicamente durante 180 días, dando a los posibles propietarios la oportunidad de presentar alegaciones.
Si no se presenta ninguna objeción, la propiedad se registrará provisionalmente a nombre del Estado, manteniéndose este estatus durante un máximo de 15 años, tras los cuales el terreno podrá pasar a formar parte del patrimonio permanente del Estado si no se presenta ninguna reclamación válida de propiedad.
Durante el periodo de inscripción provisional, la gestión de los terrenos podrá asignarse a organismos públicos como Florestgal, que podrán arrendarlos o gestionarlos comercialmente mediante contratos de duración determinada.
Sin embargo, los propietarios legítimos conservarán el derecho a reclamar sus terrenos en cualquier momento durante el periodo de 15 años, siempre que puedan demostrar la propiedad, y también tendrán derecho a recuperar cualquier ingreso generado por los terrenos, menos los costes de gestión o inversión en los que hayan incurrido.







