El fútbol portugués no es ajeno a las dramáticas sagas de entrenadores, pero la que se está produciendo en el Benfica está levantando ampollas. En un extraño giro de la coyuntura administrativa y política, el SL Benfica se encuentra actualmente en la situación sin precedentes de poseer dos entrenadores. Mientras el club ha cerrado un acuerdo para traer de vuelta a su tierra natal al ex entrenador del Fulham, Marco Silva, su actual técnico, José Mourinho, se ha transformado espectacularmente en el cabeza de cartel de las próximas elecciones presidenciales del Real Madrid.

Extraordinario carrusel

El catalizador de este extraordinario carrusel se encuentra al otro lado de la frontera, en España. Tras una rara temporada sin trofeos, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, convocó unas elecciones muy disputadas, enfrentándose al reto de un joven empresario, Enrique Riquelme. En busca de una baza definitiva para ganarse a los socios de cara a la votación del domingo, Pérez conmocionó al mundo del fútbol con la publicación de un vídeo oficial de campaña en el que aparecía nada menos que "The Special One". Respaldado por el ingenioso eslogan "So MOUch history to be made", The Special One transmite un mensaje sencillo y escalofriante directamente a la cámara: "¡SI!". Todo ello mientras viste una camiseta del Real Madrid, recibiendo las reacciones de los aficionados. The Special One ha explicado al Benfica que la camiseta fue cambiada por Inteligencia Artificial.

Aunque Mourinho se ha alineado oficialmente como la cara de la campaña de Pérez, sigue técnica y legalmente bajo contrato con el Benfica hasta junio de 2027. Mourinho pasó una única y turbulenta temporada en Lisboa, llevando al equipo a un decepcionante tercer puesto por detrás del campeón, el FC Porto. A sabiendas de que su lucrativa marcha al Santiago Bernabéu depende por completo de que Pérez gane la votación del domingo, la directiva del Benfica se negó en redondo a que se le dejara a oscuras en vísperas de la planificación de la pretemporada.

Contragolpe decisivo

Rui Costa, Presidente del Benfica, ha decidido contraatacar y fichar a Marco Silva. El técnico lisboeta, de 48 años, puso fin a una exitosa etapa de cinco años en Craven Cottage, rechazando una lucrativa ampliación de su contrato en Inglaterra para firmar un acuerdo con el Benfica hasta 2028. Sin embargo, como el fichaje de Mourinho no puede concretarse hasta que se confirmen los resultados de las elecciones en Madrid, el Benfica permanece en un extraño limbo operativo. Oficialmente, Silva es el hombre elegido para la próxima campaña, pero contractualmente, Mourinho sigue en nómina, y el Benfica habría exigido al Real Madrid una indemnización de 15 millones de euros para liberarle formalmente de sus obligaciones. El Real Madrid ha garantizado que pagará íntegramente ese valor para traer a The Special One a la capital española en caso de que Pérez sea reelegido.

Para los aficionados del Benfica, la situación está creando opiniones encontradas. Por un lado, muchos están de acuerdo en que Mourinho debe irse, pero odian que el futuro del club dependa de unas elecciones que no tienen nada que ver con ellos. Por otro lado, están los que creen que el proyecto de Mourinho debe continuar la próxima temporada.

Si Pérez gana las elecciones el domingo, las piezas del puzzle encajan perfectamente: Mourinho vuelve a Madrid, el Real Madrid paga alegremente la cláusula de salida y Marco Silva toma las riendas del Estadio da Luz. Sin embargo, si triunfa el bando contrario, las consecuencias administrativas podrían ser caóticas. A medida que se acerca el domingo, los seguidores del Benfica contienen la respiración, a la espera de que los resultados de unas elecciones en las que no pueden votar dicten por completo el destino inmediato de su propio banquillo.