En una comparecencia ante la Comisión Parlamentaria de Reforma del Estado y Administración Local, Castro Almeida se refirió al proyecto en el que el Gobierno ha estado trabajando junto con la Asociación Bancaria Portuguesa (APB), el Banco de Portugal y la empresa SIBS (gestora de la red Multibanco) para instalar cajeros automáticos Multibanco en las parroquias donde aún no hay ninguno, cuyo número se estima en más de 1.000.

El ministro explicó que, en las parroquias más grandes que carecen de cajeros automáticos, el objetivo es «poder instalar cajeros automáticos normales».

En las más pequeñas, el objetivo es «no instalar cajeros Multibanco, sino esas pequeñas plataformas que permiten hacer lo mismo que un cajero Multibanco, salvo retirar efectivo».

En otras palabras, en estas parroquias, el objetivo es instalar máquinas que permitan a los ciudadanos realizar pagos, pero no retirar dinero.

Allí, según dijo, el plan consiste en que los consejos parroquiales entreguen dinero a las personas que deseen retirar efectivo.

«Allí tenemos que establecer un sistema con las parroquias para que la gente pueda realizar transacciones con, digamos, la participación económica de las parroquias. Los consejos parroquiales tendrán que disponer de dinero en efectivo para poder entregárselo a la gente», explicó Castro Almeida.

Falta de cajeros automáticos

La falta de cajeros automáticos ha sido una preocupación planteada con frecuencia por la Asociación Nacional de Parroquias (Anafre), que incluso se debatió en el congreso celebrado a finales de enero. Allí se aprobó una moción que llamaba la atención sobre esta cuestión.

En cuanto a la entrega de dinero por parte de los consejos parroquiales, Anafre ya había planteado dudas sobre la capacidad de estos para adelantar fondos.

Cuando asumió el cargo de gobernador del Banco de Portugal en octubre de 2025, Álvaro Santos Pereira afirmó que el sistema bancario debía mantener un número suficiente de cajeros automáticos en todo el país para garantizar que la población pudiera acceder fácilmente al efectivo.

En septiembre de 2025, Denária, una asociación que aboga por el uso del efectivo como medio de pago, criticó los «desiertos de efectivo» en Portugal por la falta de cajeros automáticos, señalando que esto afecta principalmente a los grupos más aislados y vulnerables.

La asociación citó datos del Banco de Portugal de 2022, según los cuales 1 276 parroquias (el 41 %) carecían de puntos de acceso al efectivo físico. Hay parroquias en las que los residentes tienen que recorrer decenas de kilómetros para acceder a un cajero automático.

Para la asociación, es imprescindible reforzar la cobertura de la red y garantizar que todos los portugueses tengan derecho a utilizar efectivo.

A finales de 2025, había 13 700 cajeros automáticos en Portugal, según datos del Banco de Portugal.