Francia ha consolidado su posición como el segundo mayor inversor extranjero en Portugal, con una inversión francesa que asciende actualmente a 18 800 millones de euros y que sustenta alrededor de 130 000 puestos de trabajo, según informa ECO News.
Las cifras proceden del estudio «Hacia una Europa más competitiva: la contribución de la asociación franco-portuguesa», que se presentó en la IX Conferencia Económica Franco-Portuguesa celebrada en la Fundación Calouste Gulbenkian.
El informe ofrece una visión de una relación económica que ha seguido fortaleciéndose a pesar de un periodo marcado por tensiones geopolíticas, la desaceleración del crecimiento en varias economías europeas y una mayor incertidumbre internacional.
Francia es actualmente el tercer destino de exportación y el tercer proveedor de Portugal, mientras que las empresas portuguesas también están aumentando su presencia en el mercado francés, lo que refleja lo que el estudio describe como una «asociación cada vez más equilibrada y estratégica», según ECO News.
Relaciones comerciales
Francia representa aproximadamente el 12 % de las exportaciones portuguesas, lo que la convierte en uno de los socios comerciales más importantes del país. Según datos de la AICEP citados en el estudio, las exportaciones a Francia alcanzaron unos 16 300 millones de euros en 2024.
Los productos industriales representaron aproximadamente el 55 % de dichas exportaciones, siendo los equipos de transporte, la maquinaria y los productos metálicos algunas de las principales categorías vendidas al mercado francés.
Varias operaciones recientes ilustran la magnitud de la actividad económica francesa en Portugal. Entre ellas se encuentra la adquisición de Novo Banco por parte del grupo bancario francés BPCE en una operación valorada en 6.7 mil millones de euros, así como el contrato firmado entre Alstom e Infraestruturas de Portugal para el suministro de 153 trenes.
Sin embargo, el estudio sostiene que la inversión francesa en Portugal ya no se define únicamente por la capacidad de producción o los menores costes operativos. Las empresas multinacionales asignan cada vez más a Portugal funciones relacionadas con la ingeniería, la tecnología, la innovación y la gestión estratégica.
Ejemplos de este cambio
Natixis ha establecido un gran centro de operaciones en Oporto que da empleo a más de 3 000 profesionales que desempeñan funciones que antes se concentraban en París. Euronext ha ampliado su presencia en Lisboa y Oporto, convirtiendo a Portugal en su tercera plataforma mundial más grande.
Airbus estima que, para 2026, alrededor de una cuarta parte de su producción mundial de subconjuntos de aeronaves se fabricará en Portugal.
Sectores de la automoción, el comercio minorista y la alimentación
La industria de la automoción sigue desempeñando un papel central en las relaciones económicas franco-portuguesas.
Entre las empresas de propiedad francesa se encuentran la planta de Stellantis en Mangualde y Horse en Cacia, mientras que proveedores como Forvia, Sarreliber, STE Plastic y el Grupo GMD también mantienen importantes operaciones en Portugal.
El gigante francés de las infraestructuras Vinci posee concesiones para diez aeropuertos portugueses, mientras que marcas tan conocidas como Decathlon, Auchan, Intermarché y Leroy Merlin han consolidado una fuerte presencia en el sector minorista.
El sector agroalimentario también ha atraído inversiones. La empresa láctea Lactalis ha ampliado sus operaciones en Portugal y ahora da empleo a unas 800 personas en el país. Por su parte, Auchan inauguró en 2025 su primera unidad de producción alimentaria a nivel mundial en Venda do Pinheiro.
Francia es también un destino importante para las exportaciones automovilísticas portuguesas, ya que en 2024 recibió vehículos y componentes por valor de unos 1 300 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 19 % de las ventas en el extranjero del sector. En la planta de Stellantis en Mangualde, aproximadamente el 95,5 % de la producción se destina a los mercados de exportación.
Empresas francesas que eligen Portugal
Según el estudio, el atractivo de Portugal para los inversores franceses se sustenta en tres pilares principales: la estabilidad, el talento y la ubicación geográfica.
La estabilidad institucional, la pertenencia a la Unión Europea y una economía orientada al exterior se destacan como factores que aportan previsibilidad a largo plazo a los inversores.
El informe también destaca la mano de obra altamente cualificada de Portugal. Alrededor del 43 % de los ciudadanos portugueses de entre 25 y 34 años ha completado estudios superiores, mientras que el país ocupa el sexto puesto a nivel mundial en dominio del inglés. Francia ocupa la 49.ª posición en la misma clasificación.
La ubicación atlántica de Portugal, sus vínculos con los mercados de habla portuguesa, su infraestructura logística y su creciente capacidad en energías renovables también se consideran ventajas competitivas.
Las fuentes renovables ya representan más del 70 % del consumo eléctrico de Portugal, mientras que el puerto de Sines se considera cada vez más un activo estratégico en la transición energética de Europa.
La calidad de vida es otro factor que influye en las decisiones de inversión. Portugal obtuvo una puntuación de 7,3 en el índice de satisfacción con la vida de la Comisión Europea en 2024, superando a Francia, España y Alemania. Más de 60 000 ciudadanos franceses residen actualmente en Portugal.
Empresas portuguesas en Francia
Las empresas portuguesas han ampliado su presencia en Francia en los últimos años, lideradas por compañías como Tekever, que ha duplicado su inversión en el país hasta alcanzar los 200 millones de euros.
EDP y Powerdot también están aumentando sus actividades en el mercado francés; Powerdot ha anunciado un plan de inversión de 100 millones de euros destinado a ampliar su red de recarga de vehículos eléctricos.
Renova ha invertido recientemente unos 12 millones de euros para ampliar sus instalaciones industriales en Saint-Yorre, mientras que Corticeira Amorim sigue operando una importante planta de producción en Lavardac que abastece a las industrias del vino y el champán.
En 2024, la inversión directa portuguesa en Francia alcanzó aproximadamente 3 200 millones de euros, lo que sitúa a Portugal entre los 25 mayores inversores extranjeros del país.
El estudio sugiere que el recientemente firmado Tratado de Amistad y Cooperación entre Portugal y Francia, conocido como el Tratado de Oporto, junto con los nuevos acuerdos de financiación entre el Banco de Desarrollo de Portugal y Bpifrance, podrían contribuir a acelerar la cooperación en materia de innovación, sostenibilidad y competitividad industrial.
La energía, el desarrollo industrial y la expansión conjunta en los mercados de habla portuguesa se identifican como áreas prioritarias para la próxima fase de las relaciones franco-portuguesas.









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