La subasta tiene un precio de salida de 750 000 € y la propiedad se vende como un complejo operativo completo, en lugar de como una simple parcela de terreno sin urbanizar. La finca incluye salinas, zonas de piscicultura, edificios auxiliares, equipamiento e infraestructuras destinadas a la acuicultura.

La isla fue adquirida hace unos 15 años por un grupo de inversores de Aveiro liderado por Vergílio Rocha. Su proyecto consistía en recuperar las salinas abandonadas y crear un negocio sostenible centrado en la producción de sal, salicornia y ostras.

La venta incluye varias propiedades rústicas y zonas de producción marina, entre las que se encuentran áreas destinadas a la piscicultura semiintensiva y al uso sostenible de los recursos naturales de la ría.

El paquete también incluye los títulos de actividad acuícola vinculados a los establecimientos conocidos como Pinta 1229 y Canal do Peixe 1939, lo que podría resultar importante para un comprador que desee continuar o adaptar la explotación existente.

Los edificios incluidos en la subasta son la Casa da Ilha, dos almacenes tradicionales y la Casa da Pinta, que se ha utilizado para apoyar la actividad acuícola.

Junto con la finca también se vende el equipamiento operativo. Este incluye una embarcación de recreo, un tractor, una grúa de carga, un remolque, una hoja niveladora, aproximadamente 600 jaulas de hierro para ostras y unas 2.000 bolsas de malla. La propiedad cuenta con su propio embarcadero, mientras que junto a la Casa da Ilha discurre una pasarela de madera.

La casa de subastas, Leilosoc, presenta la isla como un lugar idóneo para continuar con la acuicultura y la producción de bivalvos, pero también señala posibles usos relacionados con el turismo de naturaleza, las experiencias gastronómicas, los eventos privados y los proyectos centrados en el medio ambiente.

No obstante, cualquier comprador que contemple el turismo o un nuevo desarrollo de envergadura deberá examinar detenidamente las restricciones urbanísticas y medioambientales.

La Ría de Aveiro en su conjunto está protegida por la red Natura 2000 de la UE. Su Zona de Protección Especial abarca más de 51 000 hectáreas, mientras que la Zona Especial de Conservación se extiende a lo largo de aproximadamente 33 130 hectáreas.

Estas clasificaciones protegen importantes humedales, marismas, hábitats costeros y la avifauna, lo que significa que los futuros proyectos podrían requerir evaluaciones medioambientales y la aprobación de las autoridades competentes.

Esa condición de zona protegida puede limitar el desarrollo convencional, pero también podría reforzar el atractivo de la isla para un proyecto cuidadosamente diseñado basado en la conservación, la producción alimentaria sostenible o el turismo de bajo impacto.

La venta resulta inusual no solo porque se trata de una isla entera, sino porque combina terrenos, edificios, licencias y equipamiento especializado en un entorno de laguna en funcionamiento. Se prevé que el plazo de presentación de ofertas permanezca abierto hasta agosto.