A pesar de haber sido reconocida por la Guía Michelin como una de las playas más bonitas del mundo, la Praia da Ursa sigue siendo uno de los tramos de costa más tranquilos de Portugal.

Situada junto al Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa continental, la playa ha ido ganando popularidad en los últimos años gracias a las guías de viaje y a las redes sociales. Sin embargo, a diferencia de muchas otras playas de los alrededores de Lisboa, ha logrado evitar las grandes aglomeraciones.

Ubicación

La razón radica en gran medida en su ubicación. Llegar a la Praia da Ursa no es sencillo. Los visitantes deben seguir primero un camino sin asfaltar antes de descender por un sendero empinado y rocoso hasta la playa. No hay pasarelas ni escaleras, lo que hace que la ruta no sea apta para muchas personas, incluidas las familias con niños pequeños y las personas con movilidad reducida.

La playa en sí está rodeada de altos acantilados y singulares formaciones rocosas que se alzan sobre el Atlántico. Su nombre proviene de uno de estos farallones, del que se dice que se asemeja a un oso erguido sobre sus patas traseras. Gracias a sus aguas cristalinas y a su espectacular paisaje, se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de la costa de Sintra.

Playa desconocida

Durante muchos años, la Praia da Ursa era conocida principalmente por los residentes locales, los excursionistas y los fotógrafos. Más recientemente, ha ganado notoriedad internacional tras ser incluida en la lista de la Guía Michelin de las playas más bellas del mundo, situándola a la altura de destinos costeros de todo el planeta.

Al mismo tiempo, los vídeos compartidos en las redes sociales han dado a conocer la playa a un público mucho más amplio. Aun así, su difícil acceso ha contribuido a preservar su atmósfera tranquila.

No obstante, los visitantes deben ser conscientes de los riesgos. El Ayuntamiento de Sintra desaconseja acceder y permanecer en la Praia da Ursa por motivos de seguridad. El sendero de vuelta, de unos 2,6 kilómetros de longitud, es empinado y exigente, y la playa no cuenta con socorristas. El acceso para los servicios de rescate es limitado, mientras que el mar agitado y las condiciones meteorológicas cambiantes pueden convertir rápidamente la zona en un lugar peligroso.

Quienes busquen un acceso más fácil a la costa pueden visitar, en su lugar, playas cercanas como la Praia das Maçãs o la Praia Grande, que ofrecen servicios y un acceso más seguro sin dejar de mostrar la belleza escarpada del litoral de Sintra.