Sin embargo, no todos sienten sus beneficios y muchos creen incluso que el sector es responsable del aumento de los precios y de la escasez de viviendas, según el último "Barómetro del Turismo", lanzado por la Fundación Francisco Manuel dos Santos(FFMS).

Según este estudio, que se basó en 1072 entrevistas realizadas a residentes en Portugal continental entre abril y julio de 2025, el 57,2% de los encuestados afirmó que el crecimiento del turismo tenía un impacto significativo o considerable en su zona de residencia, lo que se debe a la desigual distribución de la actividad turística por todo el país.

"El valor global no muy elevado de las percepciones de los residentes sobre la fuerza del impacto del crecimiento turístico a nivel local (media de 3,58 en una escala de 1 a 5) se explica más por la disparidad de opiniones que por el consenso sobre la moderación de estos impactos. Esta disparidad está relacionada con la concentración espacial del turismo. En muchos municipios del Portugal continental, el turismo sigue siendo incipiente, por lo que, comprensiblemente, los fuertes impactos locales no serán perceptibles en estos territorios", reza el Barómetro del Turismo de la FFMS y recoge Publituris.

El aumento de los precios, especialmente de la vivienda, es uno de los principales impactos del crecimiento turístico identificados por los portugueses, alcanzando una media de 7,4 en una escala de 0 a 10, a lo que se suma una disminución de las casas disponibles para los residentes.

El estudio muestra una percepción generalizada de que los impactos del turismo son más negativos que positivos, ya que hay un mayor acuerdo con la idea de que el turismo ha aumentado el coste de la vida y de la vivienda de lo que ha contribuido a la renta familiar.

A pesar de ello, los portugueses también reconocen impactos positivos, como la creación de nuevas oportunidades de empleo en actividades relacionadas con el turismo (media de 6,15), el aumento de la inversión en empresas nuevas y existentes (media de 6,12) y una mayor diversidad de la oferta de servicios (media de 6,10).

Sin embargo, el estudio de la FFMS afirma que "existe una percepción moderadamente negativa entre los encuestados sobre los efectos del turismo en cuanto a la habitabilidad de los lugares y la experiencia de la vida cotidiana", ya que son más los que están de acuerdo en que el crecimiento del turismo ha aumentado la falta de aparcamiento (media de 6,18), la basura (media de 6,02), las colas en restaurantes, supermercados y hospitales (media de 5,95), la congestión en el transporte y en las calles (media de 5,83) y el ruido (media de 5,72) que los que están en desacuerdo con estas afirmaciones.

En cuanto a las percepciones relativas a los impactos culturales, como la protección y valorización del patrimonio construido, el cosmopolitismo o, por el contrario, la pérdida de autenticidad de los lugares y las costumbres locales, parecen ser "más ambiguas o menos consensuadas", indicando el estudio que "los impactos culturales del turismo se perciben con menor intensidad (positiva o negativa), posiblemente porque son más abstractos o variables según el contexto".

Los portugueses también quieren que el Gobierno dé prioridad al bienestar de los residentes, aunque ello implique una reducción de los ingresos por turismo, y cerca del 80% de los encuestados aboga incluso por una reducción de los alquileres de corta duración (AL) para hacer frente a la crisis inmobiliaria.

Además de los límites a los AL, muchos encuestados, especialmente los que viven en zonas con mayor exposición al turismo, abogan por limitar los visitantes en zonas masificadas, mientras que la mayoría desea una mayor diversificación de la economía para reducir la dependencia del turismo, con sólo un 10,4% en desacuerdo con esta idea.

El Barómetro del Turismo indica que los portugueses prefieren un "crecimiento moderado y controlado" de esta actividad, oponiéndose incluso a una "expansión acelerada", que probablemente "agravaría las presiones ya identificadas."