Según Correio da Manhã, los proyectos se refieren a conexiones sobre los ríos Erges, Guadiana y Miño, todos ellos debatidos en la reunión de la Comisión Técnica Mixta Luso-Española de Puentes, que reunió en Madrid a la empresa pública Infraestruturas de Portugal y a la Dirección General de Carreteras española.
La Comisión dedicó una parte sustancial de sus trabajos a la inversión prevista para la IC31, conexión que pretende enlazar la A23 con la frontera española. Según la misma fuente, el punto central de este eje será la construcción de un nuevo puente internacional sobre el río Erges, cerca de las Termas de Monfortinho. El futuro paso reforzará la conexión entre Lisboa y Madrid, puesto que en el lado español ya existe una autovía que une la capital con Moraleja, situada a unos 20 kilómetros de la frontera.
Según el diario, este corredor viario podría representar una alternativa de circulación más directa entre los dos países, reforzando la integración transfronteriza en una zona donde la movilidad depende actualmente de trayectos más largos.
Entre las tres intervenciones, el nuevo puente internacional sobre el río Guadiana, entre Alcoutim y Sanlúcar de Guadiana, es la que se encuentra en fase más avanzada. La publicación añade que ya se ha formalizado el acuerdo entre Lisboa y Madrid, con la obra definida y la inversión estimada, que ronda los 13 millones de euros. El proyecto cuenta además con financiación a través del Plan de Recuperación y Resiliencia.
La misma fuente menciona que este paso podría reforzar la conexión entre las comunidades ribereñas de los dos países, permitiendo mejorar el acceso por carretera en una zona marcada por los largos tramos y la ausencia de puntos de paso directos.
También se abordó el análisis de un nuevo estudio de viabilidad para un cruce sobre el río Miño, esta vez entre la localidad de Caminha y La Guardia, en España. La publicación explica que esta propuesta surge en respuesta al aumento de los desplazamientos transfronterizos en la región norte y a la necesidad de evaluar nuevas soluciones de conexión.
La reunión entre las autoridades portuguesas y españolas sirvió también para consolidar nuevos acuerdos internacionales relacionados con otros pasos ya existentes. Según Correio da Manhã, se discutieron aspectos técnicos relativos a los puentes sobre el río Guadiana y el río Miño, así como el puente carretero-ferroviario entre Valença y Tui, uno de los principales puntos de conexión ferroviaria entre ambos países.
Las decisiones ahora alineadas permiten avanzar en procesos que, en diferentes fases de desarrollo, podrían alterar significativamente la circulación entre Portugal y España en los próximos años.








