La cuestión es la aplicación del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (SES) en el Espacio Schengen, que podría provocar tiempos de espera superiores a cuatro horas en los aeropuertos.

Según una declaración conjunta enviada al Comisario europeo Magnus Brunner, el sector señala la "escasez crónica de personal" en los servicios fronterizos y los problemas tecnológicos sin resolver como principales obstáculos para la fluidez de los viajes.

El sistema EES, diseñado para sustituir los sellos manuales por registros biométricos y digitales, se está implantando gradualmente desde octubre de 2025 y se espera que alcance la cobertura total de pasajeros de terceros países en abril, coincidiendo con el inicio de la temporada alta.

Ante este escenario, transportistas y gestores aeroportuarios instan a Bruselas a que permita a los Estados miembros suspender total o parcialmente el sistema hasta finales de octubre de 2026.

El objetivo de esta medida de flexibilidad es evitar el colapso operativo en los aeropuertos durante la temporada alta turística, garantizando que la seguridad en las fronteras no comprometa la viabilidad de las operaciones aéreas.