Unos días en Eslovaquia me llevaron a los Bajos Tatras, donde me alojé en Björnson Tree Houses, en Jasná. El hotel está situado en el valle de Demänovská, justo en medio de la estación de esquí de Jasná y muy cerca de las pistas y los teleféricos, lo que lo convierte en una base estupenda para practicar deportes de invierno.



Este es mi lugar favorito para recargar pilas en Eslovaquia, y una de las cosas que más me gustó es el alojamiento en sí. Además del hotel principal, puedes alojarte en chalés de madera llamados Tree Houses, escondidos en medio de la hermosa naturaleza. Tienen un sencillo estilo escandinavo y están rodeados de árboles, lo que da una sensación de tranquilidad y relajación.



Después de un día al aire libre, la zona de bienestar es el lugar perfecto para relajarse. Hay saunas, jacuzzis y zonas de relajación al aire libre, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable al estar rodeado de montañas y bosques.



Jasná es una de las mayores estaciones de esquí de Eslovaquia, con muchos kilómetros de pistas para esquiadores y snowboarders de todos los niveles, por lo que hay muchas opciones.



En general, es un lugar que combina naturaleza, deportes de invierno, una gran experiencia balnearia y un ambiente de montaña muy acogedor.