Según ha informado la Asociación Nacional de Parroquias(Anafre), el programa surge en el marco de un protocolo firmado con el Fondo de Medio Ambiente y "tras la necesidad de continuar con este apoyo en un contexto de presión sobre el coste de la vida".
El programa "Botella Solidaria de Gas", antes conocido como "Botella Solidaria", se implementó en 2022 para mitigar el impacto de los altos precios de la energía en los presupuestos familiares tras la guerra en Ucrania, y se ha mantenido desde entonces. Sin embargo, según Deco -la Asociación Portuguesa para la Protección de los Consumidores- no ha cumplido las expectativas debido a la insuficiente información y a las trabas burocráticas.
El 18 de marzo, el Primer Ministro anunció una subvención de 25 euros para la bombona solidaria durante los próximos tres meses, en respuesta al impacto de la guerra en Oriente Próximo.
Luís Montenegro intervenía en el debate quincenal de la Asamblea de la República, donde anunció que el Consejo de Ministros aprobaría medidas sobre "limitación de precios en situación de crisis energética" y "protección de los consumidores vulnerables con garantía de suministro mínimo".
"Con este espíritu anuncio aquí la decisión que hemos tomado de, en primer lugar, aumentar la subvención a 25 euros para la bombona solidaria durante los próximos tres meses", declaró.
Actualmente, tras haber sido fijada en 10 euros, esta subvención es de 15 euros.
Un decreto gubernamental publicado en enero estipulaba que la subvención se mantendría en ese valor este año, con una dotación total máxima de 2.065 millones de euros.
Tras comprobar que cumple los requisitos para acogerse al programa, el consumidor (beneficiario de determinadas prestaciones sociales) debe conservar el recibo de compra de la bombona de gas (con su número de identificación fiscal) y solicitar el reembolso en una junta parroquial o unión de parroquias participante.








