Partiendo de esta perspectiva, en declaraciones a Lusa en Macao, José Pimenta Machado insistió en la necesidad urgente de adaptación y de mirar a la tecnología china como aliada, después de que los primeros meses de 2026 estuvieran marcados por fenómenos meteorológicos "sin parangón" que pusieron en alerta a todo el territorio nacional.

Esta alerta se produjo cuando enero y febrero de 2026 batieron el récord de precipitaciones de los últimos 47 años en la Península Ibérica, según la Agencia Estatal de Meteorología.

"Creo que nunca he visto y nunca he conocido una situación como la de este año, en la que todo el país estuvo en alerta por inundaciones", dijo Pimenta Machado, destacando que, a diferencia de años anteriores, los fenómenos dejaron de ser localizados y afectaron a Portugal "de norte a sur, hacia el este".

Adaptarse al cambio climático

La Ministra de Medio Ambiente también advirtió el 25 de marzo que la adaptación al cambio climático es "el mayor problema" al que se enfrenta el país y que las crisis derivadas de él subrayan la importancia de los sistemas de alerta rápida.

Reiterando la posición de la Ministra, dio ejemplos de medidas a tomar: "No autorizar nuevas construcciones en zonas de riesgo", recordando que más de 100.000 personas en Portugal viven actualmente en zonas de riesgo de inundación, ocupando "espacio que pertenece al río".

Más allá de la gestión fluvial, la franja costera -que se extiende a lo largo de unos 1.000 kilómetros entre Caminha y Vila Real de Santo António- emerge como una de las principales preocupaciones, con un 20% de su longitud erosionada.

"Adaptarse no es una opción, es una obligación", reforzó Pimenta Machado, señalando los sistemas de vigilancia y alerta temprana como fundamentales para "minimizar el impacto" y proteger a las poblaciones.

Presencia en Macao

Presente en Macao para participar en el Macau International Environmental Cooperation Forum and Exhibition 2026(MIECF), el presidente de la APA identificó a China como un socio estratégico en la descarbonización.

A pesar de ser el segundo emisor mundial de gases de efecto invernadero, el dirigente chino considera que el compromiso del país con la sostenibilidad es un ejemplo en ámbitos concretos.

"Hay un camino muy claro de inversión en el área de las energías renovables, China, en energía eólica y solar, y en la reducción de gases de efecto invernadero", observó Machado, destacando también la industria del vehículo eléctrico, que presenta "precios muy competitivos desde el punto de vista tecnológico" y que puede ser crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Portugal.

El fabricante chino de vehículos de nueva energía BYD, por ejemplo, matriculó 6.059 turismos en 2025, un aumento del 94,1% en comparación con 2024, el primer año completo de la marca en Portugal, y cerró el año con una cuota de mercado del 2,7%.

Las autoridades chinas han advertido de que el país es extremadamente vulnerable a los impactos del cambio climático, con niveles récord de calentamiento y aumento del nivel del mar, y temperaturas medias anuales y niveles costeros que alcanzarán máximos en 2024.

China mantiene sus objetivos de alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060.

El nuevo plan quinquenal (2026-2030), aprobado este mes, se centra en "impulsar el desarrollo ecológico y bajo en carbono" y "promover la transición energética".