La declaración de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Portuguesa (CEP), que concluye en Fátima, comienza recordando el viaje apostólico del Papa a África, durante el cual transmitió un claro mensaje de denuncia de la corrupción y de llamamiento a la paz en regiones que sufren violencia e injusticia.

A partir de ahí, la asamblea subraya su plena comunión y solidaridad con el Santo Padre, acogiendo con satisfacción su valiente papel de peregrino de la paz que promueve la justicia y la dignidad humana en medio de las tensiones e incomprensiones mundiales, según la declaración leída por el Secretario, Padre Manuel Barbosa.

La Iglesia católica portuguesa subraya además que el Papa, hablando con la autoridad del Evangelio, invita a todos -creyentes y no creyentes- a comprometerse en el diálogo, la reconciliación y la fraternidad.

Por su parte, el Presidente de Estados Unidos criticó el enfoque del Papa en política exterior, refiriéndose a su postura sobre Irán y Venezuela, y le instó a abstenerse de alinearse con la izquierda radical.

Haciéndose eco de estas críticas, Donald Trump escribió en su red social Truth, instando al Papa a centrarse en el liderazgo en lugar de en la política y afirmando que su enfoque perjudica a la Iglesia Católica.

"No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (...). Y no quiero un Papa que critique al Presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido", declaró.

El mismo día, León XIV declaró que "no tenía miedo" del gobierno americano y que sentía "el deber moral" de pronunciarse a favor de la paz.

En el avión que le llevaba de Roma a Argel, primera escala de un viaje de 11 días por cuatro países africanos, el líder religioso añadió a los periodistas que le acompañaban que no tenía "ninguna intención de entrar en debate" con Donald Trump.

"No tengo miedo, ni de la administración Trump, ni de hablar alto y claro sobre el mensaje del Evangelio", dijo León XIV, añadiendo que su mensaje "es siempre el mismo, promover la paz."

León XIV también dijo que "la Iglesia tiene el deber moral de hablar muy claramente contra la guerra", haciendo hincapié en la importancia de volver al camino de la diplomacia.