La última ayuda para la compra de vehículos eléctricos en Portugal se concedió a finales de diciembre de 2025. El Gobierno destinó 17,6 millones de euros y emitió cheques de hasta 5.000 euros, dependiendo del tipo de vehículo.

En el año anterior, era posible solicitar la ayuda incluso después de comprar el vehículo, siempre que se formalizara en 2025. Otra condición para recibir la ayuda era achatarrar un coche impulsado por combustibles fósiles que tuviera más de 10 años. El precio del coche no podía superar los 38.500 euros, IVA y gastos asociados incluidos. Si el vehículo tenía cinco plazas, el valor podía alcanzar los 55.000 euros.

La ministra también afirma que ésta no es la única ayuda prevista para 2026. Según ECO, en enero, Maria da Graça Carvalho ya había anunciado un programa de apoyo a la compra de paneles solares.