Según la misma fuente, a los ciudadanos británicos les gustaría que su país siguiera las normas de la UE si ello supusiera precios más bajos para productos esenciales, como los alimentos.
El sondeo llega después de que Sir Keir Starmer declarara que quiere acercarse al bloque europeo, a pesar de enfrentarse a presiones, incluso desde dentro de su partido.
Aunque el manifiesto del Partido Laborista mencionaba no querer volver a formar parte del mercado único ni de la unión aduanera de la UE, los rivales de Starmer, como el Secretario de Sanidad, Wes Streeting, pidieron que se reconsideraran esas decisiones. De este modo, se espera que el Reino Unido se alinee con las normas agroalimentarias de la UE y acepte que ésta suprima la mayoría de los controles fronterizos de los envíos de animales y plantas.
Durante el verano se celebrará una cumbre entre el Reino Unido y la UE para que ambos bloques discutan los próximos pasos de la relación post-Brexit.






