Sin embargo, la asociación revela que se trata de una "situación preocupante" a nivel internacional.

"El riesgo es bajo para Portugal y para los países fuera de esa zona endémica", declaró a Lusa el presidente de la ANMSP, en el día en que el Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud(OMS) se reúne para emitir recomendaciones temporales a sus Estados miembros, tras el brote que habría causado 130 muertos en la República Democrática del Congo (RDC) en las últimas semanas.

Según Bernardo Gomes, se espera que el impacto sea "bastante sustancial" en la región afectada por el brote causado por el virus Bundibugyo, para el que aún no existe tratamiento específico ni vacuna autorizada.

"Para los países que no están cerca, será necesario revisar la preparación para hacer frente eventualmente a cualquier caso, pero el potencial de propagación global es bajo", subraya el experto, que admite que las estimaciones iniciales sobre el tamaño del brote "pueden estar por debajo de la realidad" debido a las dificultades de las pruebas y a las características del propio virus.

Aconsejar a los viajeros

Bernardo Gomes también subrayó que el "principal foco de atención" en Portugal debe ser el asesoramiento a los viajeros a la región, incluidos los trabajadores, y, en general, la revisión de los planes de preparación y respuesta del país.

El doctor también consideró que será necesario el apoyo y la inversión internacional para contener lo antes posible la transmisión del virus en los países africanos afectados, y reiteró que, aunque es necesario "mantener cierta vigilancia", el "riesgo no es relevante en este momento" para Portugal.

El Ministerio de Asuntos Exteriores recomendó a los ciudadanos portugueses evitar "viajes no esenciales" a la RDC y tomar "precauciones y medidas de seguridad excepcionales" si es absolutamente necesario viajar al país.

La Dirección General de Salud (DGS) declaró a Lusa que ha reforzado las medidas para detectar precozmente posibles casos importados de zonas afectadas por el ébola, pero subrayó que el riesgo de infección es muy bajo en Europa.

La DGS mantiene en vigor una directriz sobre el ébola desde 2019, cuando también se registró un brote de la enfermedad en la República Democrática del Congo.