Según la oficina de estadística, la contribución positiva de la demanda interna al crecimiento interanual del PIB aumentó, "reflejando la aceleración de la Inversión y el Consumo Privado".

En cambio, la contribución negativa de la demanda exterior neta se intensificó en el primer trimestre del año, con un aumento de las importaciones de bienes y servicios superior al de las exportaciones, que sin embargo se recuperaron.

En cuanto a la variación intertrimestral, es decir, en comparación con el trimestre anterior, la demanda exterior neta pasó de una contribución positiva a una negativa, con un aumento mayor de las importaciones que de las exportaciones.

Lo contrario ocurrió con la demanda interna, que pasó a ser positiva debido a un aumento significativo de la inversión.

Estas cifras de crecimiento económico confirman la estimación preliminar publicada por el INE a finales de abril.

Para el conjunto del año, el Gobierno había estimado un crecimiento del 2,3% en los Presupuestos Generales del Estado para 2026, pero posteriormente ha revisado la previsión al 2%, debido al impacto de las tormentas y del conflicto en Oriente Próximo.