En el estudio participan investigadores del CIBIO de la Universidad de Oporto y del Laboratorio de Investigación Carlsberg. «La modulación de un sensor molecular nos permite obtener sorgo con niveles de zinc tres veces superiores», explica la institución en un comunicado publicado hoy.
En la práctica, estos resultados demuestran que es posible biofortificar con precisión cultivos esenciales. Este enfoque puede abordar de forma sostenible las carencias de micronutrientes a nivel mundial.
Esta respuesta es importante dado el impacto que tiene la carencia de zinc en el desarrollo humano. Según el estudio, alrededor del 30 % de la población mundial padece carencias de micronutrientes. El análisis se centró en un gen específico del sorgo, un cereal importante y resistente a la sequía.
La tecnología «FIND-IT» permitió descubrir plantas con una variante genética que aumenta la absorción de zinc. Esto triplica el contenido de zinc en los granos.
Ana Assunção, una de las investigadoras, declaró en un comunicado de prensa: «Este resultado ilustra cómo la investigación fundamental en biología vegetal, en este caso sobre la regulación molecular de la nutrición vegetal, contribuye a resolver los problemas globales de nutrición humana de forma sostenible».
El artículo de Liliana S. Silva, Ana Assunção, Soren Knudsen, Anko Blaakmeer y Feixue Liao describe el primer caso de biofortificación con zinc en el sorgo. Los investigadores también buscan soluciones similares para otros cultivos de consumo generalizado.









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