El nuevo estudio *Pet-Friendly Advantage* (PFA), elaborado por Mars, Incorporated y publicado por PiT (Pets in Town), revela que el 55 % de los trabajadores europeos se plantearía cambiar de trabajo si su nueva empresa les permitiera llevar a sus mascotas a la oficina.

La encuesta, publicada coincidiendo con el «Día de llevar al perro al trabajo», se realizó entre más de 16 000 empleados de 16 países europeos y concluyó que este tipo de políticas corporativas se valoran cada vez más, lo que repercute directamente en el bienestar, la cultura organizativa y la retención del talento.

Los datos muestran que los beneficios asociados a las mascotas están empezando a competir directamente con, e incluso a superar, algunas de las ventajas que ofrecen tradicionalmente las empresas.

Según el estudio, el 35 % de los profesionales da prioridad a las políticas que admiten mascotas frente a beneficios ya consolidados, como los programas de descuentos para empleados, los incentivos para ir en bicicleta al trabajo, los aperitivos gratuitos o los eventos sociales después del trabajo.

Beneficios personales

El estudio va más allá y señala que el 37 % de los encuestados valora más poder tener a su mascota en la oficina que contar con mejores prestaciones personales, como un seguro médico privado o un permiso parental ampliado.

La presencia de animales en el lugar de trabajo se considera ampliamente como una forma de mejorar el ambiente interno; el 81 % de los empleados europeos cree que las mascotas ayudan a crear un entorno más relajado y menos estresante en su vida profesional diaria.

Diferentes generaciones, diferentes opiniones

Esta percepción adquiere un marcado carácter generacional, impulsada principalmente por los profesionales que se encuentran al inicio de su carrera. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el 41 % busca activamente empresas con políticas que admitan mascotas a la hora de elegir un nuevo trabajo, casi el doble del 24 % registrado entre los trabajadores mayores de 55 años.

Esta misma tendencia se observa al comparar las prestaciones: el 42 % de los empleados más jóvenes prefiere oficinas que admiten mascotas antes que un seguro médico o mejores condiciones de permisos, frente a solo el 25 % de los mayores de 55 años.

Una cultura más humana

«Los datos muestran claramente que los entornos laborales que admiten mascotas no solo contribuyen al bienestar, sino que también ayudan a crear culturas más humanas, flexibles y atractivas para el talento». — Gerard Bagaria, director de mercado de Mars Iberia.

A nivel global, la mitad de los trabajadores europeos (50 %) considera que un lugar de trabajo que admite mascotas es un factor clave para lograr un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, mientras que el 33 % considera que una política formal en este ámbito es una señal clara de que la alta dirección valora genuinamente el bienestar de su plantilla.

Desconocimiento de la normativa

A pesar de este alto nivel de interés, el estudio indica que un número significativo de empleados sigue sin saber si su propia empresa cuenta con normativa relativa a esta práctica.

Beneficios para las mascotas

Los beneficios se extienden a la salud y el comportamiento de los propios animales. María Ángeles Tocano, directora de Asuntos Corporativos de Royal Canin, explica que permitir que un perro acompañe a su dueño a la oficina reduce drásticamente los niveles de cortisol, la hormona asociada a la ansiedad por separación.

Con este enfoque, los animales ya no pasan horas aislados en hogares vacíos; en su lugar, se integran en un ecosistema que fomenta la socialización, proporciona una estimulación mental continua y refuerza el vínculo entre humanos y animales, mejorando así su equilibrio emocional.