En Portugal, las mujeres representan el 92,4% de los trabajadores de cuidados personales y asimilados, el 88,2% de los trabajadores de limpieza, el 76,8% de los profesionales de la salud y el 76,2% de los profesores, según datos de 2022 publicados por el Observatorio de Género, Trabajo y Poder, organismo del ISEG - Lisbon School of Economics & Management dirigido por la especialista Sara Falcão Casaca.
Las cifras muestran que las mujeres representan el 76,6% de los técnicos y profesionales sanitarios de nivel medio, el 74,8% de los administrativos, secretarios en general y operadores de informática, y el 71,5% de los especialistas en asuntos jurídicos, sociales, artísticos y culturales.
Entre las profesiones más ocupadas por mujeres figuran también las de auxiliar de preparación de comidas (68,3%), otro personal de apoyo administrativo (67,8%), personal de atención directa al cliente (64,2%), personal de ventas (61,8%) y trabajadores de servicios personales (60,3%).
En cambio, la presencia femenina es inferior al 30% en profesiones como representantes del poder legislativo y de los órganos ejecutivos, altos cargos de la administración pública, organismos especializados, directores y gerentes de empresas (28,1%) o agricultores y trabajadores cualificados de la agricultura y la producción animal, orientados al mercado (24,1%).
Las mujeres también ocupan el 22,4% de los puestos entre los técnicos en tecnologías de la información y la comunicación, así como entre los especialistas en TIC (22,1%) y entre los técnicos y profesionales de nivel intermedio en ciencias e ingeniería (21,2%).
La segregación es aún más notable, con una participación femenina inferior al 20% en las profesiones de vendedores ambulantes (excepto vendedores de comida) y proveedores de servicios ambulantes (19,2%), personal de servicios de protección y seguridad (16,2%), trabajadores cualificados de silvicultura, pesca y caza (6,8%) y trabajadores cualificados, metalurgia y similares (4,1%).
Sin embargo, la menor representación femenina se da entre los conductores de vehículos y operadores de equipos móviles (3,6%), los trabajadores cualificados de electricidad y electrónica (2,4%) y, con el porcentaje más bajo, los trabajadores cualificados de la construcción y similares, excepto electricistas (1,3%).
Para el director del observatorio, los datos confirman que sigue habiendo en Portugal una gran representación de profesiones en las que la mayoría (60%) son hombres o predominan (80% o más%) y que no ha sido posible superar las concepciones estereotipadas, presentes desde el principio en la socialización, es decir, en la familia, que configuran las opciones educativas y formativas de chicos y chicas.








